J. J. RAMOS, San Sebastián
El Tenerife consiguió ayer una victoria de esas que logran únicamente los equipos que ascienden a Primera. Esas que se consiguen sin hacer más méritos que el rival, a la sombra de la mayor calidad y escapando en los malos momentos con algo de esa suerte que hay quien llama la suerte del campeón. La Real Sociedad fue mejor durante los primeros 45 minutos y, aunque tras el descanso todo cambió, sus jugadores se fueron anoche a la cama pensando cómo se les ha podido escapar el encuentro.
La peor primera parte de la temporada, si exceptuamos aquellas cinco jornadas iniciales de acoplamiento, la disputó ayer el cuadro que dirige José Luis Oltra que, seguramente, se vio sorprendido por el planteamiento local. Juanma Lillo partió con un 3-4-3 que acumulaba hombres en el medio para ahogar a Ricardo y Richi a base de intensidad y disputa, buscaba constantemente los dos contra dos en banda para anular la superioridad defensiva rival en esas zonas y sumaba hombres de segunda línea al remate con regularidad.
Lillo gana la partida
Fue un reloj la escuadra realista que, aunque concedió alguna ventaja para los contragolpes visitantes, superó en todo a los tinerfeñistas. Por primera vez, el liderazgo de Ricardo y Richi se vio notablemente superado. Horrorosos 45 minutos del doble pivote que inicia las operaciones ofensivas y ayuda en defensa. Ayer, ni lo uno ni lo otro en ese tramo de la contienda. Ante este panorama, la hemorragia de ocasiones fue tal que cabe calificar como un milagro que el conjunto insular no haya encajado un gol antes de tomarse un respiro.
Aranburu, una auténtica pesadilla con sus rivales, dispuso de las mejores oportunidades (5', 6', 22' y 35'). No fue su día de cara a la portería adversaria y lo agradecieron los jugadores insulares. Pero también pudo acertar Gerardo, tras un servicio de Xabi Prieto, y remató alto. El bagaje del Tenerife se reduce a una única buena combinación de sus hombres de ataque, que acabó en un centro de Marc Bertrán al que no llegó Juanlu (17').
Mucho tenía que arreglar José Luis Oltra en el vestuario para darle la vuelta a la situación. Era una cuestión de espacios. Los de Lillo los tenían, todos los del mundo, los visitantes no. Por eso, no les duraba la pelota en su poder ni eran capaces de poner freno al ritmo y la intensidad donostiarra en los primeros 45 minutos del choque. La afición que acudió a Anoeta se divertía con su equipo, pero temía que la falta de acierto ante el gol pudiera acabar como otras veces: con la frustración de no sumar los tres puntos. Para el Tenerife, la mejor noticia era el 0-0 y ese tiempo de refresco, que debía servir para reflexionar.
De salida, ya se vio otro equipo enfrente de la Real. Más junto, con las ayudas defensivas más cerca y sus hombres ofensivos mejor conectados y, como consecuencia, más participativos. La posesión era ahora para los forasteros. El reflejo de este cambio de decoración fue un casi gol de Nino. Entre él y Alfaro sacaron de sitio a Claudio Bravo, pero el remate del almeriense lo despejó Ansotegi bajo palos (49'). El equipo txuri-urdin, menos fresco, ya no "mordía" como antes del parón. Seguía, eso sí, dejando espacios que ahora empezaba a aprovechar mejor su rival. Y fue curiosamente en su peor momento, cuando llegó el gol realista. Xabi Prieto se marcha de Pablo Sicilia, centra desde la derecha y Abreu, ganándole la partida a Manolo Martínez, cabecea a la red (52').
Remontada en 15'
El resultado no era justo por los siete minutos transcurridos de la segunda parte, pero sí por el global del partido. El Tenerife no se descompuso. Siguió a lo suyo y, tres minutos después, encontró el premio. Una acción individual de Kome acabó en un derribo de Carlos Martínez dentro del área. El colegiado no lo dudó: penalty. El tercero de la temporada a favor de los blanquiazules. Y el tercero que Nino convierte. Raso, junto al poste derecho y haciendo inútil la estirada de Bravo (55'). Los seguidores locales, algo quemados con los árbitros esta temporada, protestaron mucho la acción.
Pero con el empate, el encuentro cambió definitivamente. Los de Oltra habían logrado equilibrarlo e incluso inclinarlo hacia su lado de la balanza. Ricardo y Richi comenzaban a aparecer y los huecos en la zaga donostiarra eran, cada vez, más evidentes. El gol de la victoria canaria tuvo que llegar en un nuevo error de Martínez, que puso en bandeja a Nino la posibilidad de dar los tres puntos a su equipo y colocarse como máximo artillero de Segunda (67'). Dispuso de ocasiones el cuadro insular para sentenciar (74', 85'...), pero tampoco sufrió en exceso para mantener el 1-2. De hecho, Lillo equivocó el camino con los cambios y su equipo sólo tiró una vez más a puerta (80'), sin consecuencias para Luis García.
r.sociedad 1
cd tenerife 2
R. SociedadBravo (1), Castillo (1), Martínez (0), Ansotegi (1), Gerardo (1), Rivas (1), Bergara (1), Aranburu (1), Marcos (1), X. Prieto (2) y Abreu (1).
También jugaron: Necati (0), que entró por Gerardo (70'); Moha (sc) y Aguirreche (sc), por Bergara y Marcos (86').
CD TenerifeLuis García, Marc Bertrán, Manolo Martínez, Luna, Pablo Sicilia, Ricardo, Richi, Juanlu, Alfaro, Kome y Nino.
Además, Mikel Alonso y Ayoze entraron por Ricardo y Kome (76'); Óscar Pérez por Juanlu (86').
ÁrbitroVicente Lizondo Cortés (2), valenciano, asistido por Cebrián Devis y Martínez Munera. Amonestó a Pablo Sicilia (13'), Necati (53'), Castillo (83'), Carlos Martínez (87'), Mikel Alonso (88') y Alfaro (93').
Goles1-0 (52'): Abreu cabecea a la red un centro de Prieto.1-1 (55'): Nino, de penalty.1-2 (67'): Nino aprovecha un error de Carlos Martínez.
IncidenciasEstadio de Anoeta, ante 18.452 espectadores, cerca de 400 tinerfeñistas, que no pararon de animar en todo el partido.
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