QUE EL SISTEMA de pensiones de la Seguridad Social estaba en una situación de emergencia, como ha anunciado el gobernador del Banco de España al Parlamento Nacional, urgiéndolo a adoptar medidas para evitar su quiebra, es algo que ya venimos advirtiendo muchos españoles. No sólo quienes estamos ya cobrando nuestra pensión, sino especialmente aquellos que aspiran a percibirla algún día, que para eso están cotizando.
Si Zapatero no adopta alguna de las medidas que le aconseja el gobernador que él mismo nombró, es porque rechaza alcanzar un pacto o acuerdo nacional, a pesar de que se le llena la boca de acusar a sus adversarios, especialmente al principal partido de la oposición, de no ser patriotas, y de no ayudar a tirar del carro para salir de la crisis. Mientras, él sólo se dedica a políticas de agitación y propaganda para asegurarse a sus votantes comprándoles con fondos de los contribuyentes. Esa es la España social que pretenden, mientras estamos despidiéndonos de la España con derechos sociales adquiridos con el trabajo de los españoles en los últimos cincuenta años.
** ** **
Lo cierto es que los once paquetes de medidas adoptados hasta ahora por el Gobierno no sólo no acaban de ponerse en práctica y dar frutos, sino que están en la línea del socialismo español de no crear puestos de trabajo, sino de tener a los parados y al máximo susceptible de votantes dependientes del presupuesto público, a costa de endeudar a la Nación por los siglos de los siglos.
Veamos algunas de las recetas socialistas de halago ante las elecciones europeas y generales para no perder votos para salir de la crisis: a la UGT se le ocurre proponer que se trabaje de lunes a jueves; a la nueva vicepresidenta encargada de la economía, que sean las autonomías las que se ocupen de abonar la prórrogas del seguro de desempleo a los parados que no se recoloquen; el socialista Barrera, presidente de Castilla-La Mancha, quiere pactar con el PP un plan para dar empleo, al menos durante seis meses, a los desempleados a quienes se les haya terminado la prestación por desempleo, pero no dice con qué dinero y para qué actividades; otros piden un nuevo plan de inversiones de autonomías y ayuntamientos, como el "plan E" de Zapatero, que quiere reforzar el ínclito José Blanco, flamante ministro de Fomento, impulsando Obras Públicas en todas las autonomías, pero sin decir tampoco con qué dinero? pura foto y abrazo como el dado a doña Esperanza Aguirre.
** ** **
En definitiva, usar las futuras recaudaciones de impuestos a nuestros tataranietos para comprar los votos y adhesiones de los ciudadanos menos independientes y autónomos. Todo un ataque a la libertad y a los derechos que la Constitución garantiza.
No hay solución, Pepe Ignacio, mientras no haya un cambio constitucional, en el que la nación y el Estado dejen de ser rehenes de las taifas. Mientras cada autonomía tire para su beneficio y nadie se ocupe del común, España no tiene remedio. Sobre todo con un Gobierno que dilapida el patrimonio heredado, hipoteca el de nuestros tataranietos y pretende convertir a medio país en funcionarios.
Hay que reconstruir el pacto del 78, o hacer otro. De lo contrario, seremos la fábrica de parados de Europa, se arruinará nuestra industria básica -el turismo- porque cada día crece más la inseguridad e inestabilidad en nuestras calles, crecientemente dominadas por las mafias de todo el mundo. Nuestros nietos serán los europeos menos preparados para competir con los nuevos europeos del Este. Acabarán por echarnos del euro, porque ponemos en riesgo el pacto de estabilidad de la UE y nos hemos cargado el aceptable "estado del bienestar" que comenzó a construirse en los años del denostado "desarrollismo" y se consolidó con la ayuda de los fondos FEDER.
Con este PSOE de plutócratas, Pepe Ignacio, vamos para atrás, como el cangrejo, hacia la España hemipléjica y cainita de los años 30 del pasado siglo. Empezamos a ser el hazmerreír de nuestros socios europeos. ¡Nosotros, que estábamos, hace sólo unos meses, según Zapatero, en la "Champions League" de las economías mundiales! Como dice Sarkozy, "puede que Zapatero no sea muy inteligente, pero gana elecciones". Nos vende la moto.
** ** **
Pero aquí los únicos que están apretándose el cinturón son los más de cuatro millones de parados, de los que casi dos millones no reciben ya ninguna ayuda, y todas esas familias que consumen menos y ahorran más, para que al final esos ahorros se los lleven las subvenciones a bancos, cajas de ahorro y demás depredadores del presupuesto público. Mientras, los políticos se suben los sueldos y permiten despilfarros como los que cada día aparecen en los medios de comunicación.
Deberían de dar ejemplo y empezar por eliminar algunos de sus privilegios, como eso de que sea posible compatibilizar tres pensiones a algunos exministros, como Solbes; o que los expresidentes de autonomías cobren de por vida pensiones superiores a cuando están en activo. O que los exparlamentarios, con un par de legislaturas, tengan derecho a pensión máxima y un seguro médico complementario, además del de la Seguridad Social. Los sindicatos, como los partidos políticos y demás asociaciones, deben vivir de sus afiliados y no de los presupuestos públicos. Los liberados, que los paguen los sindicatos, y no las empresas públicas. ¡Fuera políticos y sindicatos de las cajas de ahorro!
Tendremos que salir de esta crisis, agravada por la ineficacia y las prácticas manirrotas de nuestros actuales gobernantes, como hemos salido siempre, con el esfuerzo y el sacrificio de todos. Pero enviando al paro a los que quieran vivir del cuento con los dineros que pagamos los contribuyentes.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD