![]() | |
|
G. JIMÉNEZ, S/C de Tenerife
Tiernas melodías y hermosas romanzas sonarán mañana y el sábado, a partir de las 20:30 horas, en el teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife de la mano de la soprano Laura Lavilla y el barítono Alberto Arrabal, quienes encabezan el elenco que dará el pistoletazo de salida al Festival de la Zarzuela 2009 con "La rosa del azafrán", escrita por Jacinto Guerrero sobre libro de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw.
Inspirada en "El perro del hortelano", la obra se ambienta en el pueblo de La Solana (Ciudad Real), donde una dama de clase alta mantiene una lucha interna entre las convenciones de su estatus y ceder ante el amor verdadero.
"Interpreto a Sagrario, una joven soltera y rica cuyo deseo es el de casarse, pero con alguien de su condición. Ella en el fondo está enamorada de Juan Pedro, un trabajador, pero quiere ceder a esta relación por su condición social. La historia se complica cuando él se interesa por una criada y la protagonista explota de celos. A raíz de eso comienzan una serie de triquiñuelas para que regrese a ella", explica Laura Lavilla sobre su personaje.
Por su parte, Alberto Arrabal encarna al gañán "que está enamorado de su ama, pero que sabe que es una locura y algo imposible", resalta el barítono.
Lejos de las tendencias que proliferan en las representaciones actuales, la obra se pondrá en escena con un montaje clásico, cuyo vestuario -"que incluye la vestimenta propia del campesino manchego en torno a 1870, con sus abarcas y sus pantalones de pana, y las mantillas características de las damas", según exponen los cantantes- pondrá toda la esencia a una de las zarzuelas más prestigiosas de Guerrero, conocida por sus hermosas romanzas y el celebérrimo "Coro de las espigadoras".
Además de Lavilla y Arrabal, quien debuta en el festival canario, serán más de ciento veinte personas las que participen en el montaje escénico, que un año más contará con la dirección musical de Jorge Rubio. En este sentido, cabe señalar que, salvo los tres profesionales citados, "el resto de los integrantes de la obra son de la tierra. Porque en Canarias tenemos un gran número de artistas de una calidad enorme", resalta José Cruz, vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Amigos de la Zarzuela.
Con una tradición de más de quince años en la Isla, el Festival ha conseguido vencer en esta edición a la crisis económica que también ha logrado hacer mella en el mundo lírico a escala nacional. "Los teatros principales del país se han podido mantener pese a esta situación. Pero quienes realmente está sufriendo son aquellas compañías itinerantes que han visto disminuir considerablemente sus demandas laborales", aduce Arrabal.
"Hay que tener en cuenta -prosigue- que los montajes líricos no pueden permitirse bajar mucho los precios porque este tipo de producciones son muy caras; les acompañan coros, ballet, escenarios y vestuarios, entre otros complementos de la obra".
Pese a ello, los precios para esta temporada de zarzuela han bajado respecto a las anteriores, al situarse entre 10 y 25 euros, según la localidad. Los interesados en acudir a la representación podrán adquirir su entrada en el propio teatro.
El "género chico"
Pese a que son numerosas las obras que gozan de gran prestigio en el ámbito tanto nacional como internacional, y aunque está demostrada la calidad de los creadores líricos españoles, continúa considerándose la zarzuela como "el género chico" frente a la ópera.
"Este tipo de pensamiento es fruto del esnobismo, que se mueve por la idea de que lo de fuera es mejor que lo de casa, y eso no es así. Creo que el amante de la lírica no define sus preferencias por el género sino por los títulos", señala Alberto Arrabal, una opinión compartida por Laura Lavilla, quien añade que uno de los atractivos que posee la zarzuela respecto a la ópera es "la frescura y la espontaneidad que aporta al alternar declamaciones de textos con las canciones. Este método acerca la obra más al público y ayuda a su comprensión".
En este sentido, los cantantes señalaron la importancia de acercar la cultura de la zarzuela al público joven, un sector de la audiencia que cada vez se halla más lejos de incluir este tipo de actividades en su tiempo de ocio.
"No se cultiva la música en general, porque tampoco existe costumbre de ir al teatro, pero no sólo a las obras de corte lírico, sino a las de cualquier otro género. Es cierto que ahora se están promoviendo funciones de ópera adaptadas al público infantil en algunas comunidades, pero no se hacen de forma continuada y la continuidad es necesaria para que, desde pequeños, adquieran estos hábitos. Además, también sería necesario adaptar los precios, ya que cuesta que la gente joven pague 45 euros para una zarzuela", indica la soprano.
Por su parte, Arrabal considera que el problema reside "en la falta de educación y de costumbre, pero también hace hincapié en el tipo de espectáculos que se proponen. Quizás se debería hacer un planteamiento a la alemana, es decir, programar una temporada con las obras más representativas e incluir algunas innovadoras; no como hacen ahora, que programan cuatro obras con veinte funciones cada una al año".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD