![]() | |
|
L.GARRIDO, S/C de La Palma
El Cabildo insular comenzará tras el verano los trabajos que convertirán la Casa Pinto, localizada en los alrededores del templo de la Virgen de Las Nieves, en el museo etnográfico insular. Se trata de un proyecto gestionado desde el área de Cultura que se llevará a cabo, en parte, gracias a la subvención recientemente concedida que procede del Ministerio de Medio Ambiente, gestionada a través de la Reserva de la Biosfera para la realización de diferentes actuaciones de conservación patrimonial y medioambiental.
El importe total de esta ayuda asciende a 250.000 euros, según comentó el consejero de Cultura de la máxima institución insular, Primitivo Jerónimo, quien aclaró que para finalizar la obra y poder abrir el inmueble como museo público será necesaria una inversión que ronda el millón de euros. "El dinero que llega del Ministerio es un impulso importante aunque las actuaciones previstas, de gran envergadura, hacen que tengamos que seguir trabajando en la misma línea para continuar buscando más financiación", declaró el consejero.
Las primeras actuaciones en el inmueble, actualmente abandonado y bastante deteriorado, consistirán en la elaboración exhaustiva del proyecto de obra y los movimientos iniciales de tierra. "La Casa Pinto hay que restaurarla; lo que se pretende es ampliar el edificio para llevar hasta allí todas las colecciones que tiene el propio Cabildo de muebles, carpintería, trabajos de seda, talleres artesanales, es decir, tener un reflejo de todos los oficios e industrias domésticas de La Palma".
Una casa con historia
El Cabildo adquirió el inmueble en el año 2000. Desde entonces ya se pensó en utilizar una casa como ésta, cargada de historia y tan bien posicionada en un enclave religioso de gran atractivo, para crear un lugar "en el que mostrar las tradiciones y el patrimonio insular", dijo Jerónimo.
La Casa Pinto también se conoce como la casa de los romeros, pues fue un importante refugio para los católicos. Propiedad de una de las familias de gran poder adquisitivo de la capital, los Pinto, llegó a ser, con el paso de los años, incluso una escuela para alumnos de primaria. Hoy ni siquiera las huertas de los alrededores, también compradas por la máxima institución, se quedan inutilizadas. Actualmente la consejería de Empleo lleva a cabo en esas tierras un proyecto para enseñar a los jóvenes las peculiaridades de la agricultura ecológica.
El inmueble es un "buen representante de la arquitectura tradicional canaria, donde la piedra viva, la tea y la arcilla son los elementos básicos que configuran esta construcción", explicó Jerónimo. La casa está dividida en tres partes, la más antigua construida en el siglo XVII, a la que se le añadieron dos espacios más en el siglo XIX. En su interior alberga diferentes dependencias para uso doméstico, almacenes, hornos, un patio trasero y un módulo nuevo dedicado a los establos del ganado.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD