JORNADA, S/C de Tenerife
Juan Manuel Lillo fue de los primeros en concederle al Tenerife la condición de candidato al ascenso. En la segunda jornada de Liga le preguntaron por sus preferidos y colocó al equipo blanquiazul por detrás del Real Zaragoza y el Murcia, porque, a su juicio, estos tres clubes contaban con "las plantillas mejor construidas y con los jugadores más determinantes". El paso de las jornadas ha demostrado que no se equivocó al señalar al conjunto de José Luis Oltra, rival de "su" Real Sociedad en el encuentro de este sábado en Anoeta.
El entrenador opinó ayer en Radio El Día que el poderío del Tenerife reside en su "contundencia", ventaja que lo convierte en un "equipo distinto". "De mitad de campo hacia delante te mata y tiene futbolistas muy capaces", comentó Lillo, que utilizó el ejemplo del partido con el Levante para explicarse mejor: "En el momento en el que parecía que menos estaba haciendo, te mete tres goles y se va al descanso con ventaja".
En su análisis no quiso pasar por alto la aportación de jugadores como Alfaro, Nino, Kome y Juanlu, aunque recordó que "después también aparece Richi o cualquier otro que viene de atrás".
En definitiva, afirmó que "ser contundente con el balón es la mejor manera de defenderte", y señaló que "siempre valoramos los goles en contra, pero no suben los que menos reciben, como se dice por ahí, sino los que más marcan".
De todos modos, recordó que no se puede programar el guión de ningún partido, por muy claras que sean las virtudes del adversario, y advirtió de que el desenlace del encuentro en Anoeta dependerá "de cómo vaya cada uno gestionando los aconteceres y las incertidumbres que se generen". No obstante, en cierto modo le otorgó al Tenerife el papel de favorito, dado que el representativo suma nueve puntos más que la Real, "así que será nueve veces mejor".
Con todo esto, reconoció que su equipo está "obligado a ganar" para no despedirse de la lucha por el ascenso, aunque ha "aprendido a no hacer cálculos" y defiende una particular lectura de la pugna por subir de categoría. "Vamos pasando fases y recuerdo que en la primera vuelta se hablaba de que el ascenso iba a estar más barato este año y que con sesenta y pico puntos se podía subir, pero resulta que ni setenta y algo te aseguran nada", expulso Lillo para añadir que "si te puedes permitir el lujo de ganar tanto, es que el ascenso no estaba tan caro como parecía".
En la búsqueda de ese objetivo, la Real ha partido con numerosos inconvenientes, como la inestabilidad de un club sujeto a la Ley Concursal, el "año y pico" que se pasaron sus futbolistas sin cobrar, las lesiones -principalmente, la de Iñigo Díaz de Cerio- o los malos arbitrajes. A pesar de estos obstáculos, y sin dejar de reconocer que "nos han apartado de muchas cosas", Lillo no es partidario de poner excusas. Simplemente, asume que "nos ha tocado que la cosa haya ido mal" y deposita todas sus esperanzas en lo que pase en las diez jornadas que restan.
Por último, dirigió unas palabras su "querido" pueblo tinerfeño. "La euforia no se puede controlar, uno es como es y sé que ahí les gusta vivir el momento. Muy mal haría si les recomendara no sentir cosas. Hay motivos para alegrarse y sentirse a gusto con el Tenerife".
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