VENTURA GONZÁLEZ, S/C Tfe.
Ante un equipo como el Tenerife, tan fuerte, tan conjuntado, tan pegador, los argumentos que se desprenden del análisis del juego se caen por insustanciales. El primer tiempo de ayer fue igualado, casi podría decirse que el Levante sacó adelante su idea con mejor nota que el Tenerife la suya, pero en dos minutos, (43' y 44') el equipo de Oltra liquidó la discusión con dos goles seguidos. Por si fuera poco, o sea, por si el Levante estuviera dispuesto a reivindicarse en la segunda parte, a los tres minutos de la continuación el asunto ya estaba sentenciado con la llegada del cuarto tanto local. El Tenerife es así. Juegue más o menos, es un cañón. ¿Hay algo más importante en este deporte?
Ya queda en segundo o tercer plano el trámite. ¿Qué valor tiene ahora todo lo demás? Porque, en realidad, la puesta en escena de los visitantes, que dieron la talla hasta cerca del descanso, fue notable. Luis García Plaza consiguió atascar al Tenerife en el medio con su 4-3-3, que le sirvió para apretar mucho en segunda línea y lanzar contras más o menos profundas. Así dominó un cuarto de hora y, aunque luego el Tenerife empezó a empujarlo hacia atrás, el Levante estuvo en el partido hasta que Richi hizo el 2-1. Hay que dejar constancia de que durante 43 minutos hubo partido, porque es de justicia, aunque ahora sea anecdótico.
Tanto es así que Reina no había intervenido hasta la acción del 1-0. Fue un gol que sirve de muestra de no pocas virtudes de este Tenerife. Buen movimiento de Kome al medio (versatilidad), mejor servicio de éste hacia Nino (profundidad), interesante recuperación del delantero para coger el rechace del portero a su tiro y dejárselo a Juanlu (continuidad) y perfecto servicio de éste a Richi que aparece en la frontal (aportación) para marcar. Es verdad que el Tenerife no estaba manejando con claridad el intercambio de golpes, atenazado y sin salida clara echaba de menos a Marc en la derecha, pero su viveza, su gran capacidad en los últimos 30 metros son letales. Por eso le importó menos que el Levante empatara tan pronto, sólo dos minutos más tarde, aprovechando una mala elección de Luis García, saliendo a un balón al que era evidente que no podía llegar. Esa jugada enfrió al Heliodoro, que estuvo groggy durante diez largos minutos, hasta que Richi peleó un balón perdido y marcó el 2-1 en las barbas de Reina. El siguiente acto, un minuto después, fue el golpeo selecto de Alfaro desde la frontal, a la base del palo, para hacer el 3-1. Una locura: del sufrimiento, la incertidumbre y la desconfianza, al éxtasis sólo en dos minutos. O sea, el Tenerife en estado puro.
Camino de la caseta, los valencianos habrán ido haciéndose cruces. Después de una primera parte muy igualada, estaban sin opciones. La explicación: delante estaba un equipo tremendo, con una pegada descomunal, pleno de actitud, intenso y amenazador siempre. Con Kome provocando tarjetas ¡qué manera de proteger la pelota!, con Alfaro oliendo siempre a gol, con Nino sobreexcitado... Y, cuando parece que los tienen a todos controlados, aparece Richi y deja a los defensas con tres palmos de narices. Al Tenerife hay que defenderlo en todo el campo, porque su catálogo de llegadas es muy variado. Esta vez resolvió el choque sin necesidad de elaborar: el primer gol fue una transición conducida por Kome y acabada por Richi y el segundo, una acción aislada en la que un volante de contención marcó por astucia en el área pequeña.
Y luego vino el juego
Cuando Nino hizo el cuarto, en un desmarque tan previsible y tan mal defendido que evidenció que el Levante ya se había ido de la pelea, el Tenerife cogió confianza y empezó a jugar sus mejores minutos. Ricardo tomó el mando, todos los balones pasaban por sus pies (cabeza) y el equipo se sintió grande, porque se adueñó de la pelota, se vio junto, tuvo una muy buena distancia entre líneas, recuperó con facilidad la bola y atacó con mucho criterio. Luis García Plaza, aún sabedor de que su gente ya estaba pidiendo el final intentó algo: descompuso el 4-3-3 y colocó a Rubén de enganche por detrás de Del Moral. Su equipo se paseó sin sacar una sola mano para golpear, porque el Tenerife le puso el pie encima. No sólo por su dinámica de toque, por su coordinación en la presión y por su alegría en el manejo, sino porque al fondo había dos jabatos: Luna estuvo muy vivo, rápido y acertado, pero Culebras sobresalió. Enorme, de intensidad, de rapidez para defender hacia adelante a un jugador (Del Moral) que bajaba para hacer apoyos a sus volantes y le obligaba a salir de su zona, agresivo para ganar las disputas, frío para darle salida a la pelota... No hay mejor manera de aprovechar una oportunidad.
El partido fue muriendo entre el jolgorio de la grada y fiel a su guión hasta el final. Tal como habían ido las cosas, al Tenerife le faltaba la guinda y la puso Alfaro después de una gran jugada de Ayoze. El Tenerife crece gol a gol.
TENERIFE 5
LEVANTE 1
TenerifeLuis García, Pau Cendrós, Pablo Sicilia, Ezequiel Luna, Clavero, Ricardo, Richi, Juanlu, Alfaro, Kome y Nino.
En el minuto 65, Ayoze entró por Kome; en el 76, Óscar Pérez reemplazó a Richi y, en el 82, Cristo Marrero ocupó el puesto de Nino.
LevanteReina (1); Molinero (1), Robusté (0), Ballesteros (0), Ángel (1); Pallardó (1), Iborra (1), Samuel (1), Miguel Pérez (1), Jorge Pina (0); y Del Moral (1).
En el minuto 51, Pedro Vega (1) y Rubén Suárez (0) sustituyeron respectivamente a Jorge Pina e Iborra. En el 69, Larrea (0) entró por Samuel.
ÁrbitroBernabé García (Comité murciano). Empezó mal, con errores claros de apreciación, lo que le valió la reprobación del graderío en su retirada a vestuarios. Luego pasó desapercibido. Amonestó al jugador local Ezequiel Luna, y a los visitantes Iborra, Molinero, Robusté y al delegado levantinista.
Goles
1-0. Min. 31: Richi de disparo raso tras servicio de Juanlu.
1-1. Min. 33: Del Moral, de cabeza aprovechando una salida en falso de Luis García.
2-1. Min. 42: Richi, a placer tras deshacerse de Reina y Ángel, que se confiaron.
3-1. Min. 44: Alfaro de duro disparo desde fuera del área.
4-1. Min. 48: Nino en jugada personal tras recibir un pase en profundidad.
5-1. Min. 90: Alfaro de disparo cruzado tras recibir de Ayoze en un largo contragolpe.
IncidenciasPartido correspondiente a la trigésimo segunda jornada del Campeonato Nacional de Liga de Segunda División, "Liga Adelante", disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López ante 15.790 espectadores. Mediodía que alternó amenaza de lluvia y sol. Gran animación en las gradas. Antes del encuentro, los juveniles del Tenerife, campeones de Liga, saludaron desde el centro del campo. Ambos equipos vistieron su indumentaria habitual. Pitos para Pedro Vega e indiferencia con Sergio Ballesteros.
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