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COMENTARIO DE EL DÍA

El reconfortante apoyo de nuestros lectores

13/abr/09 07:33
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SON MÚLTIPLES las llamadas telefónicas que recibimos en esta Casa elogiando la línea editorial que seguimos en defensa de Tenerife y de Canarias, pues nuestra principal aspiración, al igual que la de muchos naturales de nuestra tierra, es devolverle a estas Islas la libertad que perdieron hace seis siglos. Los lectores que se ponen en contacto con nosotros quieren que sigamos en esa línea. Afortunadamente, poco a poco va ganando la razón y la lógica. Se va aclarando que España ha vivido a costa de los canarios, engañando a los habitantes de esta tierra y atemorizándolos para que no se rebelaran contra su ignominiosa imposición colonial. Los gobernantes españoles nos han engañado a conciencia con la idea de que no podemos sobrevivir por nuestra cuenta. Sabe el Gobierno de la Metrópoli que esta es la última colonia que le queda y no quiere perderla. Una colonia situada en un lugar muy estratégico, del que la Península se beneficia política, social y económicamente. Todos esos beneficios pueden ser íntegros para el pueblo canario. Siendo un Estado, Canarias compartiría con la nación España y con Europa parte de esos beneficios, según nos convenga, pero siempre en una relación entre iguales, y no de sometimiento como ocurre en la actualidad.

¿Cómo se concibe que a estas alturas, ya en pleno siglo XXI, que estas Islas, unidas al continente africano, abocadas a ser marroquíes irremediablemente si antes no se constituyen en un Estado soberano, sigan dependiendo de una capital que se encuentra a 2.000 kilómetros de distancia? Decimos que estamos condenados a ser marroquíes porque nos encontramos en las aguas de la zona económica exclusiva del reino alauita. ¿Por qué tienen que mandar los españoles en esta tierra, en vez de gobernarla sus legítimos propietarios que no son otros que los canarios? ¿Por qué tenemos que obedecer los dictados de un Zapatero, de un Rajoy, de un Blanco y, en general, de un montón de peninsulares? ¿Por qué tiene que interferir España en la administración de nuestra economía, nuestras aguas y nuestro cielo? ¿Sabe la Península que jamás puede haber discusión sobre las aguas interiores de Canarias porque son exclusivamente marroquíes mientras seamos el archipiélago de una nación que nos coloniza y no un Estado archipielágico?

Algunos, influenciados por las torticeras ideas con las que la Metrópoli nos quiere mantener esclavizados, siguen obsesionados con el temor de cómo vamos a subsistir el día en que seamos una nación independiente. Nada hay que temer, pues nuestra riqueza será superior a la de Singapur, Hong Kong o Shangai; tres gigantes asiáticos iguales o menores en tamaño que Canarias, cuya situación estratégica no llega a ser tan excepcional como la de nuestro Archipiélago. Nos encontramos entre tres continentes, con la importancia que eso implica en el comercio mundial. ¿Por qué nuestro cielo y nuestras aguas las están disfrutando España y Marruecos?

Aquí, un punto y aparte para una aclaración. La humorada publicada en nuestro editorial de ayer domingo ha tenido buena acogida entre nuestros lectores. Sin embargo, alguien nos han preguntado a cuenta de qué eso de llamar mamarrachos a los tinerfeños. Pues bien, se trata de un chiste en el que pensamos se ha querido subsumir los conceptos de "cobardes políticos", o "traicioneros políticos", o "avispados políticos", que una vez recibidos los votos sólo se han dedicado a llenar sus bolsillos. Del PP y del PSOE Tenerife no puede esperar nada. Que sigan los tinerfeños votando por esos partidos; así beneficiarán todavía más a Las Palmas. Sin olvidar que los "nacionalistas" de CC se han escorado también mucho para Las Palmas. Estos, sin duda, buscando votos donde no los hay.

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