Los museos siempre han sido un poco una atracción turística... No hay que mirarlo de forma negativa"
El Coloso no es de Goya sino de un seguidor suyo. La atribución a Asensio Juliá es una hipótesis"
BENJAMÍN REYES, S/C de Tfe.
Miguel Zugaza (Durango, Vizcaya, 1964) ha protagonizado una carrera meteórica que en quince años le ha llevado a dirigir el Museo Reina Sofía (1994-1996), el Museo de Bellas Arte de Bilbao (1996-2002) y a llevar, desde 2002, las riendas del Prado, una de los recintos museísticos más relevantes del panorama internacional gracias a sus más de 13.000 pinturas (de las que sólo se exhiben permanentemente 1.500), 1.000 esculturas o 3.000 estampas. Zugaza, que concedió en exclusiva esta entrevista a EL DÍA, apadrinó la inauguración de la exposición "El bodegón en el Prado", que se podrá ver hasta el 31 de mayo en el Espacio Cultural de CajaCanarias de la capital tinerfeña ante una inusitada expectación gracias a la calidad y las firmas de los sesenta lienzos que la integran: Goya, Zurbarán, Van der Hamen o Meléndez.
-En el catálogo de "El bodegón en el Prado" se señala que recoge los representantes más significativos del género en España. Sin embargo, no figura ninguna obra de Juan Sánchez Coltán, ¿a qué se debe esta ausencia?
-Figura una obra completamente fiel a la obra de Juan Sánchez Coltán, que si no estuviera firmada por Felipe Ramírez pensaríamos que es un Sánchez Coltán. En ella está representada su composición tan característica de ventana simétrica. De Sánchez Coltán se conservan muy pocas obras y la mayor parte se encuentran en colecciones particulares norteamericanas. El Prado sólo tiene un Sánchez Coltán: "Bodegón de caza, hortalizas y frutas" (1602), una adquisición contemporánea del museo. Es una obra que normalmente no viaja.
-¿La fama de Juan van der Hamen (1596-1631) ha sido ensombrecida por Velázquez?
-Velázquez no sólo ensombreció a Van der Hamen sino a casi todos sus contemporáneos. Es lo que sucede con los grandes genios. Lo mismo ocurrió con Goya, que ensombreció a pintores tan importantes como Luis Meléndez o Luis Paret y Alcázar. Donde Velázquez no le hace sombra a Van der Hamen es en este tipo de exposiciones. Es un gran especialista en bodegones y es el creador internacional de las composiciones escalonadas de varios pisos. Es un artista de una fineza extraordinaria. Es el punto de partida del proyecto de esta muestra.
-¿Está de acuerdo en que el principal valor de los bodegones es su carga simbólica?
-Siempre se discute si los bodegones son sólo simples ejercicios de representación mimética de lo real, lo que se podría denominar "supernaturalismo", o si hay un valor emblemático. Creo que hay pintores que sí que emplean el género con un carácter simbólico, pero la mayoría son ejercicios de "ultranaturalismo". En los floreros de Juan de Arellano se ha querido ver un proceso simbólico sobre el paso del tiempo y la caducidad de la vida. Sin embargo, lo que impera en el bodegón español es el sentido de reproducción singular de lo real.
-¿La naturaleza muerta es un género vivo?
-Creo que sí. En las últimas décadas la naturaleza muerta española ha revivido de una forma extraordinaria. La gran exposición sobre el género que organizó el Museo del Prado en 1982 supuso un auténtico descubrimiento y tuvo una gran influencia en el mercado. Hoy comprar una gran obra de naturaleza muerta española supondría un gran desembolso económico.
-¿Cuál es el lugar que ocupa actualmente el Museo del Prado en el panorama museístico internacional?
-El Prado es un museo irrepetible. Es uno de los grandes museos internacionales como el Louvre o el British Museum. Es un museo muy español, pero es también un patrimonio universal.
-¿Qué considera que ha aportado la reciente ampliación de Rafael Moneo al decimonónico edificio de Juan de Villanueva?
-Le ha aportado espacio, lo que era urgente y necesario. La ampliación de Moneo le ha otorgado una nueva oportunidad de desarrollar su función pública. El edificio de Moneo ha permitido liberar un 25% de espacio expositivo. Ha servido para volver a entregar el museo de nuevo a la sociedad.
-¿Qué partes considera que se van a ver enriquecidas con la actual reordenación y ampliación de la colección que capitanea Gabriele Finaldi, director adjunto del Prado?
-En los próximos cuatro años, la colección quedará ordenada cronológicamente y por escuelas. Las escuelas españolas y flamencas se van a ver muy beneficiadas, particularmente la colección de pintura española de historia decimonónica, que hasta ahora se exponía fuera del museo, en el casón del Buen Retiro.
-¿Lo que no se ve en el Prado es tan significativo cómo lo que se ve?
-Lo que se ve en el Prado es la parte más importante. Al igual que ocurre en el resto de museos del mundo existe un porcentaje amplio de obras que no se ven. Además, hay una parte de obras depositadas en otras instituciones. Estos depósitos juegan un papel importante en otros espacios expositivos.
-¿Ya está en marcha el Centro de Gestión de Depósito del denominado "Prado Disperso"?
-Es uno de los grandes objetivos del plan de actuación para los próximos cuatro años. Actualmente se está remodelando el palacio de los Aguilas en Ávila. El objetivo es que este centro nos permita mejorar la conservación y el control de las obras, así como la colaboración con otras instituciones españolas. Está previsto que esté en funcionamiento en el 2012. En total, existen unas 3.500 obras diseminadas por toda España, de las cuales más de cien se encuentran en Canarias.
-¿"El Coloso" es de Francisco de Goya o de Asensio Juliá?
-Se acaba de publicar el informe que ha preparado el equipo técnico del museo, liderado por Manuela Mena, jefa de conservación de pintura del siglo XVIII, y su conclusión es que "El Coloso" no es de Goya sino de un seguidor suyo o de su círculo. Esta pintura se ha eliminado del catálogo de obras de Goya. Se habla de la posibilidad de relacionarla con Asensio Juliá, pero esto no es más que una hipótesis.
-Parte del público descubrirá con esta antología al Goya cultivador del bodegón .
-Es un género muy raro en su producción pictórica. Nunca se dedicó al bodegón. Parecer ser que los pintó en torno a los años de la Guerra de la Independencia, entre 1808 y 1812. Goya sólo pintó doce naturalezas muertas. El suyo no es un bodegón convencional, tiene un sentido dramático y moral.
-El Reina Sofía, cuya colección parte de 1881, año de nacimiento de Pablo Picasso, expone actualmente obra de Goya, (1746-1828). ¿Cree que habría que eliminar los límites cronológicos establecidos actualmente en los museos?
-Desde un punto administrativo no sería conveniente. Sin embargo, desde un punto conceptual, si no romper los límites, sí dejar que cada museo plantee con libertad y flexibilidad esos límites.
-¿No cree usted que cada vez se tiende más a convertir los museos en una atracción turística?
-Los museos siempre han sido un poco una atracción turística. En el siglo XVIII los intelectuales europeos empiezan a viajar a Italia para conocer la Antigüedad. Surge la idea del "gran tour", del turismo de carácter cultural. No sé por que hay que mirarlo como una forma negativa. Que un japonés dedique sus pocas vacaciones para coger un avión y desplazarse hasta Madrid para ponerse delante de "Las Meninas", me parece muy respetable. Convencer a alguien para que haga ese viaje me parece extraordinario. No hay que tildar al turista cultural de forma peyorativa.
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