Junto con la apuesta por las energías renovables, la prevención, control y rápida actuación son los pilares en los que la Autoridad Portuaria tinerfeña fundamenta la lucha contra la contaminación marítima, objetivo que se encuentra entre los prioritarios en el ámbito medioambiental para el organismo portuario. Así se desprende del Plan Interior de Contingencias por Contaminación Marina Accidental (Piccma) de la instalación capitalina. El documento da cumplimiento a los requisitos legales en materia de lucha contra la contaminación marina, terrestre y atmosférica, en las zonas de servicio del puerto, con objeto de contemplar un aspecto importante en la gestión del riesgo asociado a la actividad portuaria y la planificación de emergencias, así como de minimizar las consecuencias sobre las personas, el medio ambiente y las instalaciones. El Piccma se ha aplicado recientemente por varios vertidos de hidrocarburos. En el ámbito marítimo también destaca la aplicación de la Directiva Marco del Agua, por la que se establece la protección de las aguas, a fin de prevenir o reducir su contaminación y promover su uso sostenible. Puertos de Tenerife aplica desde hace cinco años un proyecto de gran envergadura e importancia ambiental relativo a la calidad de sus aguas, tanto las producidas por su propia actividad como las no portuarias. Asimismo, respecto a la gestión del ruido, la Autoridad Portuaria de la provincia tinerfeña forma parte del proyecto europeo NoMePorts, como puerto observador para la aplicación de la Directiva 2004/49 CE sobre Evaluación y Gestión del Ruido, elaborar un mapa y guía de buenas prácticas con la metodología a emplear.