A nuestro amigo Pepe
Me parece verte aún,
cuando el coro acompañabas;
la música era tu vida,
tus dedos la interpretaban.
Al sonido de la misma
las tardes ya suspiraban.
Pero te marchaste raudo,
volaste en pos del alba,
buscando cielos azules
y otros mares con más calma
dejándonos tu recuerdo,
eterno canto del alma.
Mercedes Machado Álvarez
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