Tenerife
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A los amantes de la españolidad y la sumisión o esclavitud

29/mar/09 02:35
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NO ESPERÁBAMOS ninguna respuesta del señor Manzaneque, a pesar de que en nuestro comentario del jueves dedicamos el último párrafo a analizar otro aspecto de su carta sobre el que no habíamos incidido antes. "No queremos concluir este comentario sin un apunte que se nos quedó en el tintero en el editorial del martes, al reflexionar sobre la carta remitida por el señor Manzaneque", escribimos entonces. "Persona, lo repetimos una vez más, que cuenta con nuestra admiración y nuestra amistad porque no es un godo sino un peninsular. En su carta dice que este bendito país (se refiere a Canarias) forma parte de España. Sí, pero por la fuerza; formamos parte de España por la fuerza y por temor a la fuerza. En cualquier caso, díganos usted, señor Manzaneque, ¿es justo y razonable que Canarias le pertenezca a España sin otra razón que la de una invasión brutal y genocida?".

Es evidente que ni Jesús Rodríguez Manzaneque, ni nadie, puede oponer ningún argumento a los nuestros; es decir, nadie puede contradecirnos racionalmente cuando afirmamos que Canarias fue invadida y sus habitantes ?gentes pacíficas? sometidas por la fuerza de las armas. Ningún argumento puede justificar la esclavitud de un pueblo y un genocidio. Y si lo hiciera el señor Manzaneque, cambiaríamos de opinión sobre él. Dejaríamos de considerarlo un peninsular y una bellísima persona.

SIN EMBARGO, los males de Canarias no se limitan a su situación colonial, pese a que esta falta de libertad constituye nuestro principal problema. También está la perjudicial existencia del "Gran" delante del nombre de una isla que no es la más grande, ni la más poblada ni, por supuesto, la más bella del Archipiélago. De la misma forma que no existe ni un solo argumento para negar que estas Islas fueron invadidas, tampoco lo hay para justificar la existencia de un nombre para la isla tercera que, insistimos, no le corresponde en absoluto. Ni un solo argumento, lo repetiremos hasta el agotamiento, ni ninguna prueba en algún museo, gabinete o academia. Por supuesto, tampoco valen las razones de la loca de Juana la Loca y de sus inquisidores padres los Reyes Católicos. Unos monarcas racistas que expulsaron a los judíos de sus dominios. Si alguien se atreviera a contradecirnos en estos razonamientos, le cortaríamos la lengua metafóricamente hablando. El "gran" es una superchería que distorsiona la realidad; es infame e infamante, violento (enfrenta a unos canarios con otros), embustero y rapiñador. El "gran" debe desaparecer. Mientras siga formando parte del nombre de una isla secundaria, e inclusive tercerona, no creeremos en el Parlamento de Canarias, ni en el Gobierno, ni en la propia isla que lo ostenta sin derecho alguno, ni en sus políticos.

HOY QUEREMOS comenzar y acabar pronto este editorial porque reservamos parte del espacio de esta página para las tres imágenes que publicamos al considerarlas sumamente importantes. Ante todo, y entrando en materia, nos preguntamos en qué lugar del Globo está España. ¿En qué continente? ¿En qué lugar del Globo están las Islas Canarias? ¿En qué continente? ¿Cómo se explica que mediando una distancia, en línea recta, de 1.400 kilómetros con las costas españolas, de 2.000 hasta su capital y de 2.500 hasta la frontera norte del país que nos coloniza, sigamos formando parte de España? ¿Por qué? ¿Porque lo dice la Constitución española? Por eso y por las razones genocidas que inspiraron la conquista de nuestro territorio. Las mismas razones que llevaron a los españoles a apoderarse de otros países y a destruir otras culturas en otras partes del mundo. Invitamos a nuestros lectores a que lean con atención el artículo que publicamos hoy de Sunta Achbona titulado "Asesinato del valiente cacique americano de nombre Pacra". "¡Cómo no habrá sufrido nuestro pueblo guanche, los que no quisieron someterse a las impensables pretensiones impuestas a un pueblo libre y amante de su tierra y de la libertad, que cayó bajo las garras de estos piratas salvajes!", señala Sunta Achbona en su artículo. ¿Puede alguien defender la españolidad de estas islas después de leer hechos de indudable veracidad sobre nuestros antepasados y el holocausto que sufrieron? Porque así fue la conquista española. ¿Cómo puede defender alguien que Canarias forma parte de España, a la vista de lo que ha ocurrido? ¿No sienten ganas de llorar los amantes de la españolidad? Ahora que tan de moda está la memoria histórica, a España se le presenta la oportunidad de reparar las tropelías cometidas.

COMO OBSERVARÁN nuestros lectores, en esta misma página aparece una imagen de la princesa Dácil, hija del mencey Bencomo, ?una guanche inmolada por los detestables conquistadores? y también la del mencey Bentor, que nunca se quiso someter. ¿Por qué tenemos que seguir siendo españoles? Don Paulino, nacionalistas de CC, nacionalistas de devoción, partidos estatales, amantes de la españolidad y dignidades nacionales, diputados y senadores nacionales, Ana Oramas ?practicante de la política pura y del auxilio a Solbes y Zapatero?, ¿no creen ustedes que Canarias fue invadida? ¿No creen que estas Islas deben recobrar su territorio y que su riqueza ha de ser para los canarios y no para los peninsulares? ¿Por qué no hay un valiente que dé el primer paso de plantear el inicio de las conversaciones para alcanzar la soberanía? ¿Prefieren mantenerse como políticos detestables que sólo piensan en su beneficio personal, aun a costa del sacrificio de su pueblo? Si no dan ese primer paso, si no exigen nuestra libertad frente a la Metrópoli, deben dimitir todos.

Los españoles han sido expulsados de todas las tierras que robaron en América. Han tenido que devolver uno por uno los territorios sometidos. Canarias es la única colonia que les queda. Por eso consideramos desgarrador el antes mencionado artículo de Sunta Achbona. Lo repetimos: ¿no llorarán al leerlo los amantes de la españolidad?

TAMBIÉN JUZGAMOS como muy importante el artículo titulado "La economía crítica de Canarias", que publicamos en esta misma edición y de la que es autor José Luis Concepción, presidente del Movimiento Patriótico Canario. En él destaca con cifras elocuentes y exactas cuál es la riqueza aparente de estas Islas; la que se conoce. Sin embargo, como bien señala Concepción, esa riqueza no se queda en el Archipiélago. Va directamente a los bolsillos de los peninsulares. No obstante, estos son sólo los recursos conocidos. Los potenciales son inmensos; suficientes para convertirnos en uno de los países más ricos del mundo. Porque cuando seamos soberanos, también seremos dueños de nuestras aguas y de nuestro cielo. Seremos propietarios de nuestros puertos y aeropuertos, y no tendremos que estar supeditados a Casablanca, es decir, a Marruecos, para nuestras comunicaciones aéreas con el exterior. Hoy en día somos una colonia desgraciada que no sólo depende de España, sino también del Reino alauita. Esto es para llorar lágrimas de sangre. Todo sea para satisfacción de los amantes de la españolidad de Canarias.

Y PARA CONCLUIR, un apunte. Señalábamos en nuestro comentario de ayer que los perros de la ira de la prensa canariona han introducido sus caballos de Troya en Tenerife, tanto escritos como radiofónicos, que atacan a EL DÍA y a su editor por su innegociable determinación de conseguir que el Archipiélago sea un país libre, y de que Canaria no siga utilizando la engañifa del "Gran". Son muchos los ataques que recibimos, como señalamos, pero a pesar de todo seguiremos adelante porque nos asiste la razón. Contra los que nos han calumniado ?periodistas, políticos y otros, incluida la Mesa del Parlamento? hemos interpuesto numerosas demandas ante los tribunales. Respecto al Parlamento, nos reafirmamos en nuestra idea de que debería cerrar temporalmente por cuestiones de dignidad política, y no abrir de nuevo hasta que la soberanía acabe por poner a esta gentuza política fuera de circulación. Todos esos malditos, incluidos algunos intelectuales de dudosa intelectualidad, se pusieron de acuerdo para destruir a EL DÍA y a José Rodríguez; para silenciar la única voz que defiende a Tenerife y a Canarias. No lo han conseguido ni lo conseguirán.

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