Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

LA SEMANA RAMÓN PI

Cambio en el País Vasco

29/mar/09 02:35
Compartir
Edición impresa .

En el contexto de grave crisis económica que sigue enseñoreándose de la actualidad nacional (pues entre seis mil y siete mil parados nuevos cada día es una cifra escalofriante ante la que nadie puede permanecer impasible), ha habido esta semana una noticia sobresaliente: la inminencia de la firma de un acuerdo de Legislatura entre el PP y el PSOE del País Vasco, tras unas negociaciones que a buen seguro no han sido fáciles, pero que parece que llegan a feliz término gracias a la compartida voluntad política de ambas formaciones.

Con papeles

En cuanto se supieron los resultados electorales, Patxi López, el candidato socialista a lehendakari, manifestó su decidido propósito de ser el nuevo presidente de la Comunidad autónoma vasca, puesto que, contra los pronósticos más generalizados, el PSE, a pesar de no haber crecido como se esperaba, podía formar mayoría absoluta con un PP que mantuvo su suelo electoral frente a todas las adversidades imaginables.

El Partido nacionalista Vasco, que desde 1980 había venido monopolizando la Presidencia autonómica, fue el más votado, pero la ausencia de la ETA de las elecciones por medio de alguno de sus seudónimos fragmentó su voto y, aunque Aralar experimentó un crecimiento notable, no fue suficiente para que las fuerzas separatistas alcanzasen la ansiada mayoría, ya que fueron muchos los electores que siguieron la orden de abstención dictada por los terroristas.

Los esfuerzos del PNV para formar Gobierno con el PSE bajo Presidencia nacionalista fracasaron: López no sólo estaba dispuesto a ser el nuevo lehendakari, sino también a correr el riesgo de protagonizar un cambio político más profundo, desplazando al nacionalismo del poder autonómico. No eran pocos los obstáculos: su proyecto lo obligaba a contar con el apestado Partido Popular, le restaba el apoyo parlamentario del PNV a Rodríguez Zapatero en el Congreso de los Diputados y alimentaba la tentación de los nacionalistas -capilarmente instalados en la sociedad vasca- de torpedear su labor de gobierno. Pero decidió enfrentarse a todo eso, y entabló negociaciones con los populares.

Inicialmente, el propósito de López era llegar a acuerdos verbales, sin papeles y sin escenografía ninguna de pacto; pero Antonio Basagoiti, presidente del PP vasco, exigió acuerdos concretos, públicos, escritos y firmados como cuestión previa. Tampoco era pedir demasiado, máxime teniendo en cuenta estas tres circunstancias: que el cambio político en el gobierno del País Vasco podría revestir caracteres históricos; que el Partido Popular estaba dispuesto a no entrar en el Gobierno autonómico, pero no a desaparecer, y, sobre todo, que los socialistas tienen bien demostrado que no son de fiar, y menos hasta el punto de respetar unos acuerdos verbales.

Cuando esto se escribe no se conocen todavía los términos precisos de los acuerdos entre socialistas y populares. Se sabe, de momento, que el Gobierno autonómico que López formará será monocolor, y acaso con apoyos de lo que se ha dado en llamar "independientes nacionalistas", es decir, personas de prestigio, de sensibilidad próxima al nacionalismo, pero sin disciplina partidista.

En declaraciones a los medios, los negociadores han ofrecido, sin embargo, algunas pistas: Basagoiti ha dicho que la exigencia más importante ha sido no dar cuartel a la ETA de ninguna manera: ni protagonismo, ni dinero, ni otorgamiento alguno, aunque sea oblicuo o implícito, de la menor respetabilidad. Si López cumple estrictamente este compromiso, ciertamente estaríamos ante un cambio muy profundo, porque todos estos años de gobierno del PNV hemos estado asistiendo a la afrenta del árbol y las nueces, que en los momentos de pánico posteriores al asesinato de Miguel Ángel Blanco se llegó a plasmar en el pacto de Estella entre el Gobierno autonómico y la banda de asesinos. Y seguramente consciente de que la política antiterrorista puede ir esta vez en serio, el lehendakari en funciones Juan José Ibarretxe se ha apresurado a otorgar una cantidad considerable de dinero a las familias de los presos de la ETA, tratando, además, de comprometer otros pagos para cuando él ya esté a la intemperie en la oposición.

No tardaremos en conocer el papel firmado por PSE y PP, puesto que este último partido se ha comprometido a darlo a conocer a la opinión pública; si se confirman los rumores, veremos cambios significativos en materia de política lingüística, educación, y radio y televisión pública, encaminados a desinfectar estas áreas de la abrumadora propaganda nacionalista, separatista y antiespañola que las ha caracterizado.

Empieza ahora en el País Vasco una etapa sumamente importante. Si la gestión de López sale adelante, este cambio puede, efectivamente, ser histórico sin hipérbole ninguna; pero si fracasa, se habrá perdido una ocasión de oro acaso para muchos, muchos años.

Dos manifestaciones

Esta semana hubo en Madrid una manifestación de protesta contra el Gobierno protagonizada por miles de trabajadores autónomos, que son, hasta ahora, los que más duramente están sintiendo el mordisco de la crisis, pues carecen de cobertura subvencionada para paliar su ruina. Por otra parte, para hoy está prevista otra concentración, convocada por diversas organizaciones cívicas, contra las leyes abortistas; el detonante de esta manifestación ha sido el propósito del Gobierno de establecer una ley de plazos, pero la protesta se extiende también a la legislación hoy vigente, que ha propiciado ya más de un millón de víctimas humanas, más de cuatro veces el número de víctimas de la Guerra Civil. Si esta ocurrencia del Gobierno era una cortina de humo para distraer la atención de la crisis, no ha funcionado. La crisis está presente, y además la sociedad parece despertar del letargo que la condujo a consentir esta vergonzosa matanza de inocentes.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: