1.- El boletín Canarias Confidencial informa esta semana de que la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega llamó a Juan Fernando López Aguilar a capítulo el pasado jueves. Según fuentes socialistas citadas por la mencionada publicación, la labor inteligente de Ana Oramas en Madrid y la falta de apoyos del Gobierno en el Congreso han obrado el milagro. La vicepresidenta indicó a Juanfer, éste visiblemente contrariado, que Coalición Canaria es, a partir de ahora, "un aliado preferente" del PSOE y que no iba a admitir que López siguiera crispando de tal forma la política canaria. "No comprometas el Gobierno de España", cuentan que le espetó la vice a López, que no sabía donde meterse. En todo caso, veremos en los próximos días si esto que les cuento es cierto o si Juanfer seguirá viniendo cada fin de semana a Canarias, con billete pagado por los contribuyentes, a insultar a sus rivales políticos. Sabido es que María Teresa no puede soportar a Juan Fernando, a causa sobre todo de su impetuosidad, y que fue ella la que propició su salida del Ministerio de Justicia, algo que se intentó disfrazar con el hecho de que Zapatero quería conquistar Canarias. Otros españoles conquistaron estas islas, allá en lontananza. Ya está bien de más conquistas.
2.- A tenor de lo que les cuento, Juanfer parece "tocado", como un submarino de papel. Pero les remito a los próximos días, a las próximas semanas, a ver cuál va a ser la actitud del reprendido. Conozco a socialistas de las islas que están batiendo palmas por la actitud de la vicepresidenta. Y en Coalición Canaria se pondera la habilidad de Ana Oramas para manejar el poder de sus dos votos, revalorizados tras lo que ha ocurrido en Galicia y en el País Vasco, sobre todo. Tarjetazo para Juan Fernando, el ahora compungido diputado, candidato que será a Europa por los sociatas.
3.- Hombre, yo creo que la actitud del PSOE/Madrid es lógica, teniendo en cuenta el clima de crispación extrema que Aguilar y su mariachi han establecido en Canarias. Un clima jamás conocido y que se deriva de su obsesión por gobernar. Las urnas le hurtaron esta posibilidad, pero él sigue, erre que erre, intentando imponer su ley, a veces con métodos que han sido denunciados de sobra por la oposición: utilizando los poderes del Estado en su beneficio. Esto está en la calle, no es nada nuevo. Aunque el refrán puede parecer soez, a cada cochino le llega su San Martín. Bueno, pues veremos si el refrán se cumple o todo queda en agua de borrajas. Yo voto por que se va a cumplir.
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