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AGENCIAS, Madrid/Ginebra
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, retrasó ayer la recuperación económica a 2010, tras descartar que se inicie este año, mientras que el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, aseguró que España no saldrá de la crisis antes de que lo hagan Europa y Estados Unidos, ya que "si no tenemos capacidad para salir de esta situación por nosotros mismos, sí la tenemos para retrasarla si hacemos las cosas mal".
"2010 debería ser el año del inicio la recuperación", señaló Solbes en un almuerzo organizado por Foro Nueva Economía y The Wall Street Journal, donde explicó que la teoría de que la economía pueda tocar fondo en el segundo semestre de este año es "discutible". A su juicio, a partir de ahí uno puede decidir si ser o no pesimista, aunque reconoció que el ser pesimista "vende más y da más titulares", lo que hace que muchos caigan en la trampa de querer tener mayor impacto en la opinión pública.
Algo de optimismo
Según Solbes, para alcanzar la recuperación económica habrá muchos factores en juego, como la recuperación de la economía estadounidense, la repercusión en la economía europea o la evolución del sistema financiero, entre otros. "Podemos ser algo más optimistas que las previsiones más negativas", indicó el vicepresidente.
Por su parte, Miguel Martín, que también participó en el almuerzo, recordó que el principal activo con el que cuenta España para atajar la situación es su pertenencia a la Unión Europea (UE). El presidente de la AEB recalcó que, en el décimo aniversario de la moneda única europea, está claro que "la solución no es menos euro, sino más euro y más pacto de estabilidad".
La economía global, añadió, se encuentra inmersa en una crisis financiera muy grave a la que los españoles tienen poco que contribuir para solucionarla excepto concentrarse en resolver sus propios problemas.
Al respecto, el director del Servicio de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, consideró ayer que el principal desafío que tiene la banca española es el de "preservar la solidez" para contar con una "buena posición" cuando finalice la crisis financiera.
En su intervención en el Encuentro Financiero 2009, organizado por el Foro de la Nueva Economía, Malo de Molina también vaticinó que en los próximos meses habrá un crecimiento "nulo" o incluso una caída del crédito.
Además, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, advirtió ayer de que la crisis financiera es "muy grave" y solicitó políticas globales, urgentes y coordinadas.
Strauss-Kahn participó en el Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y, ante gobiernos, empleadores y empleados, destacó "la urgencia de la situación". "Necesitamos políticas correctas que permitan que el mundo vuelva a caminar, y las necesitamos ahora", advirtió.
El director gerente recordó que la última previsión del FMI habla de una contracción de la economía mundial de entre el 0,5 y el 1%, lo que significa "una recesión global", y el primer retroceso en los últimos 50 años.
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, calificó la crisis como "la más importante de los últimos 80 años de la historia de la humanidad" y pronosticó que la salida "será mucho más lenta que la entrada". Celestino Corbacho, que ayer participó en la inauguración de una jornada sobre formación que organizó el Institut Gaudí de la Construcció, señaló que "de la crisis no saldremos tan rápido como hemos entrado".
También opinó sobre este tema el financiero George Soros, que ayer afirmó que la economía global se verá "seriamente perjudicada" si la próxima cumbre del G-20 no presta especial atención a las economías en vías de desarrollo y no incrementa el capital del Fondo Monetario Internacional (FMI) para estos países.
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