José Campos tiene una visión particular de los denominados partidos nacionalistas canarios. "Nacieron a raíz de una moda que surgió en el Estado español", afirma quien piensa que no es un verdadero nacionalismo el que se practica hoy día en las Islas. "Los políticos actuales no defienden los intereses de los canarios; van a Madrid a tomarse unos vinitos y una fabadita y piensan muy poco en los problemas de aquí". Su reflexión continúa: "Un político que dice defender Canarias debería haber dado un puñetazo sobre la mesa y haber exigido desde hace mucho tiempo una ley de residencia para el Archipiélago". Campos está convencido de que "no se trata de racismo, sino de que somos un territorio limitado en el que no caben dos millones de personas". "Muchos en las Islas se han enriquecido con sus empresas y se creen los reyes de Canarias. Por eso espero que algún día la gente tome conciencia de que esta gente no ha hecho nada por nosotros", sentencia.