La UE decidió ayer estrechar lazos con seis repúblicas ex soviéticas a través de la llamada Asociación Oriental, que implicará ayudas económicas por valor de 600 millones de euros hasta 2013 y progresivas facilidades para otorgar visados a sus ciudadanos. "El fomento de la estabilidad, el buen gobierno y el desarrollo económico entre sus vecinos orientales reviste importancia estratégica para la Unión Europea", asegura la declaración que los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE aprobaron ayer. En el núcleo de esta asociación, los Veintisiete quieren situar valores como la democracia, el Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos, así como los principios de economía de mercado, desarrollo sostenible y buen gobierno. La nueva relación de vecindad, que no suscita el entusiasmo de Rusia, se rubricará oficialmente el próximo 7 de mayo en Praga con los presidentes de Armenia, Azerbayán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania.