CUANDO HACE unos días el fútbol español despidió entre lamentos y elogios a Pablo Porta, la figura del dirigente catalán obtuvo un reconocimiento público que en vida le fue negado. Antes al contrario, Porta fue tan denostado que llegó a consolidarse ante la opinión pública la certeza de que el fútbol español encontraría el esplendor a su marcha de la Federación. Ahora sabemos que estos estados de animadversión se fabrican a conveniencia de parte.
Con la vigente junta directiva de la Federación Española pasa un tanto de lo mismo. Villar y Juan Padrón, como cabezas visibles, han resistido el embate terrible de los poderosos grupos mediáticos que aspiran a controlar el fútbol. Hicieron todo lo posible para sacarlos de Las Rozas, lo intentaron con artes éticas y con otras inmorales, pero el fútbol todavía puede presumir de la libertad que tiene para decidir quiénes deben dirigirlo. Ángel María Villar ha vuelto a confiar en Juan Padrón para el mandato recién estrenado. Padrón pasa por ser el cerebro económico de la junta directiva de la Federación con mejores resultados deportivos de la historia del fútbol español. Ahí está, para constatarlo, la flamante Eurocopa y, en el plano intangible, la sensación de que por primera vez aspiramos seriamente a ser campeones del Mundo, en el marco de la mayor bonanza institucional de los últimos años, que sostiene a una selección que ha rescatado el entusiasmo de la gente por el equipo de todos.
Pero la dimensión de este dirigente tiene raíces más profundas entre la gente de su deporte. Hace unos días, la Asociación Española de Futbolistas Internacional (AEFI) le impuso la insignia de oro y brillantes, acto personalizado por Alfredo Di Stéfano, al calor de la presencia de una alineación de lujo, integrada por gente como Santamaría, Fusté, Vicente Miera, Pachín, Milla, Capón, Gárate, Pedraza, Quique Estebaranz, Señor, Jiménez, Joaquín... O sea, el fútbol de antes y de ahora le reconocen su aportación a la creación de esa asociación, en la que se reúne una buena parte de la historia del fútbol español. Este deporte por dentro es mucho más sano e íntegro de cómo se cuenta por fuera. Y Padrón es, sin discusión, un hombre de éxito.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD