D. BARBUZANO, La Laguna
En relación con la muerte de unos 5.000 pollos por abandonado de la granja por parte de su dueño, EL DÍA ha descubierto que el ayuntamiento lo sabía desde 1997, cuando los vecinos de la zona descubrieron a las aves muertas y que llevaban así ya mucho tiempo.
El presidente de la asociación de vecinos Tamarco, del camino de La Villa, Antonio Hernández, informó a EL DÍA cómo sucedieron los hechos: "Un día, hace ahora 12 años, los vecinos descubrimos la macabra imagen de la muerte de los pollos. Pasaron unos meses y un día, sin saber quién fue, alguien tapió la granja y pensamos que su interior había sido limpiado. Hace un tiempo, determinados vagabundos tiraron los muros de los accesos al edificio y lo utilizaron para dormir, beber o entregarse a determinados vicios. Una persona debió pasar recientemente por el lugar y al ver los pollos muertos les hizo una foto y la colgó en internet, lo cual nos ha llenado de asombro a todos".
Un hecho a tener en cuenta en esta historia es que el presidente de la asociación de vecinos Airam, de El Coromoto, Pedro Delgado, según contó el responsable de Tamarco, "denunció el hecho al ayuntamiento y al grupo de gobierno de aquella época". Estamos hablando de la primera época de gobierno de CC, con el alcalde Elfidio Alonso al frente.
El presidente de la asociación vecinal del camino de La Villa, Antonio Hernández, recuerda que el dueño de la granja, que en principio era de producción de huevos, era un alemán que tenía de encargado a un señor mayor de la Isla.
Antonio Hernández señaló que las asociaciones de vecinos han condenado este hecho, y él concretamente manifestó que "estoy convencido de que el dueño de la granja tenía que ser bastante inhumano y sin sentimientos, ya que no querer a un animal es como no quererse asimismo".
Tantos los dirigentes de ambas asociaciones de vecinos como los habitantes en general opinan que lo que tenía que haber hecho el propietario de la granja era haber regalado las gallinas y pollos, que le hubiesen venido muy bien para las familias necesitadas, o haber soltado a las aves en los terrenos anexos y que fuera el destino quien se encargara de su supervivencia, "pero nunca -dijo Hernández- cerrar un edificio y dejar que las aves se murieran de hambre".
El ayuntamiento localizó en el día de ayer a la empresa propietaria de la granja y tratará de conocer al paradero de su dueño. Los técnicos sanitarios municipales preparan el informe, en base al cual el grupo de gobierno decidirá lo que se hará. Pero, como ha dicho el concejal Plácido Mejías, "velando siempre por las condiciones higiénico sanitarias"
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