LOS CANARIONES se han puesto en ridículo muchas veces debido a su afán de notoriedad (se creen mundiales del mundo mundial), pero nunca tanto como en su pretensión de que Vegueta sea patrimonio de la Humanidad. Vegeta no es más de lo que era el barrio del Cabo en Santa Cruz, que en su momento sucumbió bajo la piqueta de la modernidad como le corresponde a todo lo obsoleto. El título de Patrimonio de la Humanidad lo concede la Unesco a aquellos lugares que por su singularidad, sea del tipo que sea, merecen conservarse para las generaciones futuras. Por eso el Teide acaba de recibir su correspondiente diploma. No es el caso de Vegueta y su engañosa Casa de Colón, sin constancia alguna de que Colón estuviese jamás en ella. Qué risa.
Nos consideramos portavoces del pueblo de Santa Cruz, que está indignadísimo por los despojos que sus propios políticos tinerfeños han permitido. Nos sublevamos contra esta situación. Hay que restituirle a Tenerife lo que le fue robado, muchas veces con la intervención del PSOE y el PP. Que lo sepan los chicharreros: estos partidos no quieren a Tenerife. El pueblo debe tener en cuenta tanto a los dirigentes socialistas como a los populares, que usan el voto de Santa Cruz, cuando lleguen las futuras elecciones. Nos referimos a las elecciones de 2011, si es que antes las Islas no han obtenido la soberanía que les corresponde y que tendrán que conseguir, pésele a quien le pese. Desde ahora advertimos que si antes de que finalice 2010 la soberanía no está conseguida o en marcha, pueden surgir brotes de violencia indeseados, como está sucediendo en las Antillas francesas. Así pues, sigamos la línea pacífica que preconizamos, pero con rapidez, con mucha rapidez, porque la libertad de Canarias no puede esperar.
Sin embargo, mientras llega nuestra ansiada libertad, hemos de impedir que las pretensiones hegemónicas de los políticos canariones, favorecidas desde la Metrópoli, acaben por arruinar la armonía existente entre los isleños. Publicábamos ayer que, según el Gobierno de Canarias, los reajustes en la Consejería de Industria no perjudicarán a Tenerife. Añadíamos como sumario al titular de la noticia que "el consejero autonómico del área se reunió en la capital tinerfeña con los responsables de las principales organizaciones sectoriales, las asociaciones y colegios profesionales industriales y de energía de la provincia para informarles sobre la regionalización de los dos únicos servicios que aún son provinciales".
Mantenemos nuestras suspicacias al respecto. Mucho nos tememos que se trata de una nueva maniobra realizada con sutileza para perjudicar a nuestra Isla. A pesar de que los canariones hablen de igualdad y equilibrio, es una estratagema de Las Palmas, en este caso a través de la citada Consejería , que está en manos de un canarión. Porque aunque el consejero haya nacido en La Palma, reside en Las Palmas, donde también ha desarrollado la mayor parte de su labor profesional y, en consecuencia, ha asumido los postulados de la tercera isla. En definitiva, esta reunificación es una nueva engañifa. Otra tomadura de pelo a Tenerife. Compartimos los recelos de los profesionales y empresarios del sector. Hay que exigir garantías de sedes, de jefaturas y hasta de personas para los cargos. No nos fiamos de Las Palmas. Lo recordamos una vez más: a los canariones, ni agua; con los canariones, ni a misa. Les damos la mano, nos agarran el brazo, se apoderan del cuerpo y nos devoran.
Se lo decíamos ayer, don Paulino. Reaccione. Usted puede restaurar lo que nos han usurpado los canariones con el apoyo del PP y el PSOE, y la complicidad de CC.
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