breogán 88
tfe. rural 80
BreogánNacho Ordín (11), Andrea Pecile (5), Betinho Gomes (10), Roberto Morentín (11) y Brian Cusworth (16) -quinteto inicial- Dani López (7), Alberto Corbacho (9), Lucho Fernández (10) y Javi Román (9).
Tenerife RuralAdrián Boccia (12), Pat Carroll (15), Francis Sánchez (28), Julio González (14) y José Ángel Antelo (3) -quinteto inicial- Edu Sánchez (2), Iván Rodríguez (-), Kiril Wachsmann (4) y Christian Maraker (2).
ÁrbitrosUruñuela Uruñuela y Carpallo Miguélez. Sin eliminados.
Parciales29-32, 41-42 -descanso- 65-58 y 88-80 (final).
IncidenciasPazo Dos Deportes de Lugo, ante unos 2.400 espectadores.
N. FELICIANO, Lugo
"Son aquellas pequeñas cosas..." cantaba Joan Manuel Serrat en una de sus canciones más conocidas, dándole valor a esos detalles que enriquecen (o empobrecen, según se vea) una vida. De éstos últimos tuvo muchísimos el partido disputado anoche en Lugo, en el que el Tenerife Rural, víctima de errores puntuales en determinados momentos cruciales del choque, cedió ante el Breogán sin dar, eso sí, su brazo a torcer hasta el último aliento del choque.
Rafa Sanz tenía clara su receta para suplir la baja de Hamilton: un partido rápido, con mucho ritmo y en el que los "bajitos" adquirieran el mayor protagonismo posible. Con Julio González actuando de "4" y los blanquiazules defendiendo en zona, el choque comenzó con un ritmo frenético, digno de un All-Star NBA de los buenos, de los competidos y vibrantes. Si el Tenerife Rural anotaba 7 triples en ese primer parcial (4 firmados por Carroll y 3 por Francis Sánchez), Nacho Ordín se revelaba como un jugador de nivel ACB anotando desde casi 7 metros una y otra vez y Brian Cusworth mostraba el talento que le hace ser uno de los mejores interiores de la categoría. Las defensas enflaquecían ante el talento ofensivo de ambos equipos y, ya se sabe, en un choque disputado en ese campo de batalla, pocos equipos pueden hacerle frente a este Tenerife Rural. Julio González se multiplicaba, todo el equipo se implicaba en el rebote ofensivo y un triple, otro más, sobre la bocina del primer cuarto clavado por el "boquerón" Francis Sánchez permitía cerrar el primer parcial con 3 puntos de renta (29-32).
Cambio radical
Y, de repente, otro decorado. Como si los dos equipos que habían jugado los primeros diez minutos se hubieran marchado y hubieran regresado al Pazo dos Deportes de Lugo otros con cualidades y formas de juego diametralmente opuestas. Las defensas aumentaron su dureza hasta límites insospechados y las canastas se cerraron, reacias a recibir ningún balón. Más de cuatro minutos tardó el Tenerife Rural en anotar sus primeros puntos, viéndose, pese a ello, beneficiado por su buena defensa y el desacierto que también impregnaba a las acciones de Paco García. Un amago de reacción lucense (40-36) obligó a Rafa Sanz a parar el encuentro con un tiempo muerto e introducir novedades en el quinteto. Mano de santo. Adrián Boccia se echó el equipo a las espaldas, corrió contraataque, robó balones, anotó seis puntos y mandó el choque a los vestuarios con una renta mínima para los suyos (41-42).
El problema es que la dinámica continuaba tras el tiempo de descanso. El Tenerife Rural seguía sin mostrarse resolutivo de cara al aro y, a poco que los lucenses, con buenos minutos de Javi Román incluidos, se pusieron las pilas, volvieron a retomar el mando del choque, generando un nuevo tiempo muerto solicitado por Rafa Sanz (52-47, m. 25). El talento de un Francis Sánchez valiente y acertado (aunque, como el resto del equipo blanquiazul en la noche de ayer, un tanto unidimensional a la hora de encarar el aro lucense desde más allá de la línea de 6'25) era casi la única opción ofensiva de los blanquiazules, que entraban en los últimos diez minutos con la mayor desventaja sufrida a lo largo del choque (65-58).
Un parcial de 0-5 de salida permitió abrigar esperanzas de darle la vuelta al choque. Aferrados a Francis y Julio en ataque y a todos en defensa, el Tenerife Rural se mantenía en el partido, teniendo varias opciones para conseguir darle la vuelta al luminoso, pero sin terminar de materializarlas. Un último arreón permitió a los blanquiazules colocarse a 3 puntos (79-76) a menos de dos minutos para la conclusión, pero un despiste defensivo (otro pequeño detalle más) permitió un triplazo de Lucho Fernández para sentenciar el choque y la derrota de los blanquiazules, que dejan pasar una oportunidad de recortar distancias con respecto al líder Alicante, pero se mantienen firmes en el pelotón de cabeza. Ahora tocará pensar en el encuentro contra el conjunto catalán del Vic. Muy cerquita, ironías del destino, de la tierra de Serrat.
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