EFE, Ginebra (Suiza)
El acercamiento entre Rusia y EEUU, que los gobiernos de los dos países quieren presentar como una nueva etapa en su relación bilateral, abre el camino para el reforzamiento de la seguridad internacional a través de la reactivación del proceso de desarme.
Este último se encuentra paralizado desde hace varios años, en gran parte debido al desinterés de la Administración de George Bush, lo que se ha reflejado en la incapacidad durante más de diez años de la Conferencia de Desarme de la ONU -integrada por 65 países- de fijar su agenda de trabajo.
Sin embargo, la llegada de Obama a la Casa Blanca, aunque reciente, ya está creando un nuevo escenario y alentando las iniciativas en este terreno, como lo reconoció ayer en Ginebra el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov.
"La llegada del presidente Obama ha cambiado la situación porque ahora el desarme multilateral es considerado una prioridad, lo que no se había visto en la Administración anterior", comentó en una conferencia de prensa.
En esta área, uno de los principales asuntos pendientes es el despliegue por parte de EEUU de un sistema de defensa antimisiles en Polonia y República Checa, para contrarrestar una eventual amenaza iraní, a lo que Moscú se ha opuesto firmemente por creer que ello le supone igualmente un riesgo estratégico.
Lavrov dijo que el viernes habló sobre este tema con la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, a quien le explicó que su gobierno considera que posicionar tal armamento en Europa del Este "crearía un riesgo para la seguridad de Rusia", que se vería obligado a tomar medidas para contrarrestar esa situación. "Preferimos no movernos en esa dirección".
Lavrov sostuvo que es positivo que el presidente Obama haya decidido revisar ese plan -para el cual el ex presidente Bush concluyó acuerdos con los gobiernos polaco y checo- y tomar en cuenta las consideraciones presentadas por su país. "Hemos acordado (con Clinton) continuar estas discusiones", precisó el ministro.
Antes de su encuentro con la prensa, Lavrov pronunció un esperado discurso ante la Conferencia de Desarme, que se reunió de manera excepcional un sábado para escuchar al responsable de la política exterior rusa a petición de éste.
En este foro, el ministro sostuvo que por primera vez desde el fin de la Guerra Fría el mundo tiene la oportunidad de lograr avances reales en materia de desarme e instó a la comunidad internacional a "no dejar pasar esta ocasión".
Garantizó que Rusia asumirá en ese sentido sus responsabilidades "como un estado nuclear y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU".
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