![]() | |
|
DORY MERINO, Tenerife
Los dos obispados canarios tienen un trabajo extra de mucha envergadura desde la entrada en vigor, el pasado 31 de diciembre, de la denominada "ley de nietos", una disposición de la Ley de la Memoria Histórica que hasta 2010 permitirá adquirir la nacionalidad española a los nietos descendientes de exiliados.
Por este motivo, tanto el Archivo Histórico Diocesano de La Laguna como el de la Diócesis Canariense están desbordados por la llegada de cartas desde América solicitando la partida de nacimiento de "los abuelos".
Miguel Ángel Navarro, responsable de este servicio en la Diócesis tinerfeña, precisó que sólo en el mes de enero llegaron 400 solicitudes, de las que 125 ya han sido resueltas de forma satisfactoria.
"En Tenerife recibimos una media de 30 cartas diarias", matizó Miguel Ángel Navarro a EL DÍA, quien explicó que la mayoría de los solicitantes son de Cuba, seguidos de Uruguay y de Estados Unidos, donde también viven muchos descendientes de cubanos.
Una situación similar se registra en la provincia de Las Palmas. Allí, José Antonio Rodríguez Roca, secretario general de Pastoral de la Diócesis Canariense, centraliza la gestión de esta correspondencia, como responsable del Servicio de Inmigrantes.
Sin embargo, Rodríguez Roca indicó a este periódico que a su departamento llegan unas 20 cartas semanales, muchas menos que las que recibe Tenerife.
En opinión de Miguel Ángel Navarro, historiador y conocedor de los hechos, esto se debe a que la emigración de los canarios hacia América, a principios del siglo XIX, fue mucho más numerosa desde Tenerife que desde Las Palmas. Alegó dos razones: porque la población tinerfeña era más numerosa y, también, porque en Las Palmas existía más industria, que daba trabajo a su población, algo que no ocurría en las islas occidentales.
Las cartas solicitan la partida de nacimiento de los abuelos, algo que se puede constatar con la partida de bautismo.
Pero los datos que aportan desde América para localizar a las personas son escasos y, en muchas ocasiones, bastante curiosos, debido a que apenas tienen información del origen de sus abuelos y se apoyan en los recuerdos que narraban los padres de sus padres.
También se observa desconocimiento de la geografía insular. Por ejemplo, José Antonio Rodríguez Roca precisó que una de las cartas iba dirigida al "párroco de las Islas Canarias", o que "mi abuelo nació en la isla canaria".
En este sentido, recalcó que si la información es deficiente, "rastreamos todas las posibilidades hasta que se pueda encontrar la partida de bautismo". Una vez lograda, se remite al Obispado para su legalización y después se envía al remitente.
"Mi abuelo nació en Canarias, pero no recordamos el año, ni sabemos dónde", indican algunas de las cartas de los descendientes de isleños en busca de pruebas para pedir la nacionalidad. Rodríguez Roca precisó que las misivas narran pequeñas historias, con el fin de identificar un poco más a las personas.
Las solicitudes llegan a los obispados por correo postal o electrónico y también son remitidas desde otras instituciones, como desde el Gobierno canario, principalmente desde la Viceconsejería de Inmigración, que también recibe estas cartas.
Rodríguez Roca hizo hincapié en que este trabajo se realiza de forma gratuita y supone un gran esfuerzo para las personas que trabajan en el Archivo de Las Palmas.
La Diócesis Nivariense también realiza este servicio de forma gratuita a Cuba, "porque su situación económica es precaria", dijo Navarro, pero si la solicitud llega de otros países, el interesado tiene que abonar 10 euros.
En el Archivo de La Laguna trabajan ocho personas del Servicio Canario de Empleo y otras cinco del Obispado Nivariense. Los primeros también se encargan de informatizar todos los datos.
Ley de padres
El número de cartas que llegan a los obispados canarios ha crecido en los últimos meses, pero los dos llevan prestando este servicio para los cubanos desde el año 1992, cuando entró en vigor la denominada "ley de padres".
No obstante, con la "ley de nietos" se han duplicado las solicitudes. Según José Antonio Rodríguez Roca, en la Diócesis de la provincia de Las Palmas, "hasta la entrada en vigor de la nueva normativa, la media era de diez cartas a la semana y ahora llegan unas veinte, pero los contenidos no han variado". En Tenerife, por su parte, la afluencia de cartas se ha multiplicado más.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD