CARLOS ACOSTA, S/C de Tfe.
La crisis afecta a la agricultura del Archipiélago en más aspectos que el evidente endeudamiento por el que atraviesa. El ascenso del paro, que el director del Servicio Canario de Empleo (SCE), Alberto Génova, califica como la "consecuencia más terrible" de la coyuntura, está moviendo a mucha gente con tierras ociosas a cultivarlas. Las organizaciones sectoriales llaman a actuar para impedir que el intrusismo y la escasa organización tanto de estos nuevos productores como de los que ya se vienen dedicando a la actividad desde antes empeoren la renta del campo canario, que constituye el "gran problema" del sector en Canarias.
Así lo señala el presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Canarias, Henry Sicilia, que puntualiza que cuando se habla de otros problemas de la actividad, como la falta de relevo generacional, "en el fondo se trata de su escasa rentabilidad". Así, "si se logra que los productores mejoren sus ingresos, nunca faltará generación de relevo".
Bajas expectativas
También lo cree el secretario insular de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Canarias (COAG), Miguel López, que señala que el campo isleño no tiene asegurado el relevo generacional porque "la actividad no cubre las expectativas económicas".
Para López, la actividad es "atractiva, pero no deja dinero en el bolsillo, ni siquiera con las rentas complementarias derivadas de las subvenciones" porque los productores están sometidos "a una competencia desleal, por lo que la gente no se dedica a esto".
El panorama puede empeorar este año debido a la incorporación de nuevos agricultores que buscan refugio en esta actividad como un segundo frente debido al ascenso del paro. "Si improvisan los cultivos, pueden dañar los mercados", señala Sicilia.
El presidente de Asaga aboga por que estos nuevos productores se incorporen a través de las organizaciones ya implantadas para evitar que se conviertan en intrusos. En definitiva, que desarrollen la actividad mediante los cauces establecidos.
Otro aspecto de la falta de organización del sector es la imposibilidad, hasta ahora, de agrupar a los agricultores para mejorar las condiciones de la comercialización, que es "donde está el dinero de la actividad", afirma Sicilia. Y es que la producción agrícola está "muy atomizada" en las Islas.
COAG Canarias aclara que los cultivos de exportación "sí están organizados", pero el mercado interior "es otra historia". Entre otras razones, López apunta que la situación se debe a que "algunas estructuras creadas para este fin sólo aportaron a los agricultores un paso más en la cadena de gastos", por lo que "mucha gente acabó escaldada" de la experiencia.
Así, ahora hay unas 26 organizaciones del mercado interior que aglutinan a los productores de frutas y hortalizas. "Cuando comenzaron las ayudas comunitarias al campo canario (Posei), sólo había cuatro", recuerda Miguel López.
El agua es otro asunto que preocupa al sector primario del Archipiélago. "Es fundamental asegurar suministro", subraya Henry Sicilia. "Hay que impulsar las obras del Convenio de Obras Hidráulicas", insiste la COAG.
Con todo, López cree que este año será mejor que el pasado. "En 2008, entre la caída de los ingresos y la subida de las materias primas, la agricultura lo pasó muy mal". Pero este año "los costes se moderan e, incluso, bajan".
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