Al Teide, Patrimonio de la Humanidad
Exultante y negra; ardiente estructura engarzada en rojo
surgió inesperada del fondo dormido del Atlántico mar
y en forma vibrante; que certificase su audaz escapada
fundió en su mirar de madre orgullosa las siete embajadas
Sintiendo volcarse sus ansias de amar
en un mismo nombre que merece serlo, "Las Afortunadas".
De obsidiana y jable, de azufre y basalto te fuiste esculpiendo;
Tajinaste y jara, brezos y retamas te fueron llenando
de incipiente vida
y la muy humilde pero más hermosa, tu violeta amiga
al sentir canario, toda su ternura le fue transfiriendo.
¡Cómo te embelesas cuando el Sol naciente caldea tu entorno
en días de fiesta!
y en tus nubes altas, entre blancos copos, bañas pudoroso...
Y vistes como un tierno infante, el platino y níveo, placentero manto
que recogerán guardando con celo, galerías y pozos.
Y la propia lava que bordea y remata el vestido egregio
de un símbolo guanche, nuestro volcán regio
forjó voluntades de seres humanos,
cuyas toscas manos buscan en la tierra
el germen que encierra... Tu afán pedregoso.
Teófilo Bello
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