COLPISA, Sevilla
El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, reconoció ayer que su encuentro con el magistrado Baltasar Garzón en una cacería en Jaén mientras éste destapaba la presunta red de corrupción que afecta a cargos del PP "probablemente" pudo ser "inoportuno".
El ministro precisó, sin embargo, que elevar este asunto a categoría de "problema institucional y transformarlo en una conspiración" sólo ocurre "cuando alguien anda tan desesperado que necesita una cortina de humo espesa", señaló en referencia a la petición de dimisión por parte de Mariano Rajoy.
Fernández Bermejo no esquivó las preguntas sobre la cacería durante la inauguración de un nuevo Registro de Medidas Cautelares en Sevilla, incluso dio detalles sobre lo que le costó y las personas que le acompañaron.
Sobre la montería del sábado, el ministro admitió que la pagó de su bolsillo y le valió "1.000 euros", mientras que la del domingo, agregó, fue una invitación para un descaste entre fincas. En esa montería coincidió precisamente con Garzón, un encuentro con "luz y taquígrafos porque allí había unas 50 personas", afirmó.
El ministro incidió en que "se está pretendiendo vender que allí pasó algo que no debiera".
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