A. EXPÓSITO, La Orotava
La Delegación de Árbitros del Comité Insular de Fútbol en la Zona Norte cuenta con unos treinta nuevos colegiados, con edades entre los 15 y 20 años, producto de una promoción de nuevos valores. De ellos hay ocho mujeres, que ya ejercen en los distintos campos en encuentros de fútbol base. Dos de ellas son Laura Suárez y Estefanía González.
Laura tiene 16 años y es estudiante de Bachillerato, y Estefanía también tiene 16 y estudia 4º de la ESO en La Milagrosa.
¿Cómo surgió lo de ser Árbitro?
Laura: Mi mejor amigo también es árbitro de fútbol y como sabe que me gusta este deporte, me animó y aquí estoy.
Estefanía: Siempre me ha gustado ir a los partidos desde muy pequeña, primero con mi cuñado, luego a los partidos de mi novio, por los chicos me enteré de la escuela de árbitros, me interesó, entendiendo que es otra forma de hacer deporte.
¿Qué les atrae del arbitraje?
Laura: Mandar e imponer el reglamento, tener la autoridad suficiente para que todo salga bien.
Estefanía: Ser una parte importante dentro del campo, intentar aplicar bien el reglamento y pasarlo bien con lo que de verdad me gusta, el arbitraje.
¿En sus casas qué les dijeron cuando decidieron meterse en el arbitraje?
Laura: Que si estaba loca y que tuviera en cuenta que la gente insulta mucho, y, sobre todo, que lo primero eran los estudios.
Estefanía: Mi madre lo primero que me dijo fue: ¿Te ves capacitada para eso? Por su parte, mi padre estaba muy "privado conmigo". Le gusta mucho el fútbol.
¿Hasta la fecha cómo les va?
Laura: Genial. Todo el mundo nos apoya y anima. Llevo unos veinte partidos y estoy muy contenta.
Estefanía: Muy bien, aunque antes de cada partido ya sea de prebenjamines, me pongo nerviosa, intentando mejorar y, sobre todo, superarme cada vez más.
¿Cómo fue el primer partido?
Laura: Estaba muy asustada, pero bien, aunque comparado con el momento actual lo hice fatal.
Estefanía: Mi primer partido fue de benjamines, Orotava-Matanza, en el Quiquirá. Fue muy disputado y estaba muy nerviosa, pero como era el primero había un veterano de auxiliar que me ayudaba a señalar las bandas o pitaba lo que yo no veía.
Libros de texto o el reglamento de fútbol. ¿Qué es más difícil?
Laura: Depende. Son dos cosas diferentes. Lo primero lleva mucho trabajo por lo que significa para el futuro. El reglamento lo estudias, lo sigues repasando e intentas ponerlo en práctica en el campo. Cada cosa en su sitio.
Estefanía: El reglamento lo pones en práctica y los libros de texto no. Es otra cosa, un estudio distinto.
¿Qué tiempo dedican a entrenar ?
Laura: Una vez por semana con todo el grupo, aparte lo que hago a nivel individual.
Estefanía: Igual que Laura, con todo el grupo, y cuando puedo hago otras cosas en el gimnasio.
¿Oyen lo que les dicen desde las gradas?
Laura: Claro que sí, pero intento hacerme la loca y no hacer caso de nada.
Estefanía: Muchas veces. Es inevitable, aunque esté muy concentrada en las jugadas.
¿Animarían a otras jóvenes a meterse en el arbitraje?
Laura: Por supuesto. Es un mundo difícil pero muy gratificante si de verdad te gusta.
Estefanía: Si, ¿por qué no? Si se ven capacitadas y les gusta, claro que las animaría.
¿Aspiraciones?
Laura: Llegar a ser árbitro internacional, aunque el camino es largo y nada fácil.
Estefanía: Por aspirar, que sea a lo más alto, arbitrar un Real Madrid-Barcelona, ser internacional... pero si que me gustaría llegar algún día a la Delegación y que me digan tienes que coger el avión para Madrid para ser cuarto árbitro o asistente. Soñar no cuesta nada.
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