J.D.MÉNDEZ/H.GONAR, Tfe.
El letrista Manolo Peña Guerrero, de Mamelucos, hizo célebre en 1992, cuando muchos les discutían el primer premio de Interpretación que les concedió el jurado, que, más allá de polémicas, con el paso del tiempo sólo se recordará que su murga logró el máximo galardón, y que lo único que quedaba para la historia era el cartón colgado de la pared.
Esta máxima bien podría servir de consuelo para contentar a Triqui-Traques, formación crítica que, por primera vez después de 12 años, cosechó en la madrugada del sábado un máximo galardón en Interpretación por segundo año consecutivo. ¿Méritos para lograr tal distinción? Su nombre y el estilo que, como en la mili, se le suponen. Antes que los de la sociedad que preside José Castilla, Bambones, Diablos Locos o Mamelucos tenían más créditos para llevarse el cartón de primero a su local. Pero ya se sabe que los caminos del jurado son inescrutables y, este año, incomprensibles.
La final del viernes, en la que participaron Ni Pico, Diablos Locos, Clónicas, Mamelucos, Triqui-Traques, Chinchosos, Bambones y Triquikonas, puso de manifiesto que el formato de este concurso está agotado. No es una frase hecha ni un tópico.
Por méritos propios, sólo Bambones, Mamelucos y Diablos Locos lograron superar las fases eliminatorias y afrontar eso que desde hace años se llama la gran final y que comienza a padecer caspa y a tener un sabor rancio.
Como la organización accedió a celebrar una "gran final a ocho" -por lo menos no fue a nueve-, había que rellenar. Era necesario buscar algún motivo para pasar a grupos y rellenar la cuota estipulada en las bases. Y por eso pasó Triqui-Traques, ganadora de 2008, y a la que siempre se le supone un repertorio que da espectáculo en la final; y también Ni Pico, que canta el "Chicharrero" que compró la Sociedad de Desarrollo y que, además, también fue tercera de disfraz el año pasado; y a Chinchosos, que no lo hizo tan mal como antes de que desapareciera como el Guadiana en 2008; y Triquikonas, porque están afinaditas, y Clónicas, que tiene una directora con gran carisma.... ¡Ah, y además, también son chicas...!
El modelo de final está agotado y en peligro de muerte. Este año el recinto no estaba a reventar. Ni el público se entregó a los ritmos de pasacalles y despedidas, quizás porque los bares de La Noria han cubierto esa demanda que antes no existía en Santa Cruz.
Este año, la final no tendría que haber tenido ocho protagonistas; ni siquiera siete... Con cuatro o cinco murgas para el concurso del viernes el cupo estaría más que cubierto: Diablos, Mamelucos, Bambones y posibilidad para dos sorpresas.
Lo fácil es decir a toro pasado que Bambones se equivocó con cantar "La crisis" en fase; Diablos, con "La hartanga", o Mamelucos con "Una imagen vale más que mil palabras". Ellos, que son los grandes, arriesgaron en las eliminatorias pensando que tenían que asegurar el pase cuando el resto llevaba villancicos; bien porque querían reservar, bien porque este año no dan para más.
La organización tiene que meter tijera para alimentar el morbo de quien pasa, pero las murgas deben hacer autocrítica, de una vez por todas, y saber qué son, a quién cantan y para qué salen.
Interpretación
1º Triqui-Traques
2º Diablos Locos
3º Bambones
Presentación
1º Mamelucos
2º Ni Pico-Ni Corto
3º Tras Con Tras
Otras distinciones
Premio del Público : Bambones
Premio Creatividad (Asociación de Creativos, nueva concesión) : Marchilongas
Premio Jorge Glez Palmero a la Mejor Percusión (Trabas): Triqui-Traques
Premio Borja Reyes (Ni Pico-Ni Corto) al mejor ditrector: Josechu Álvarez (Traviata)
Premio Tom Carby (Diablos Locos): Los Chinchosos
Presentación
1º Mamelucos
2º Ni Pico-Ni Corto
3º Tras Con Tras
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