JORNADA, S/C de Tenerife
José Juan Almeida se ve sin ilusión para seguir entrenando a la desmotivada y desconcentrada plantilla de la UD Fuerteventura. Por ello, espera recibir esta tarde, en el día de descanso del grupo, una respuesta a su demanda de abandonar la entidad. La contestación se la dará una plataforma de socios que regirá los destinos del club hasta final de temporada y que se constituirá hoy.
José Juan Almeida se reunió ayer con sus jugadores, a los que les desveló que no se sentía motivado para seguir dirigiéndolos. El entrenador de los majoreros, distanciado además de algún peso pesado del plantel, no se ve con ganas de continuar en su trabajo y dijo estar triste por los últimos acontecimientos en torno al club, cada día más abandonado.
El ahora dimitido entrenador de la UD Fuerteventura se reunió por la tarde con Cristóbal Calero, que sigue ejerciendo el cargo de director general ante la falta de dirigentes y socios que se responsabilicen de las áreas de la entidad. La intención de Almeida de dimitir es firme, pero la última palabra sobre su continuidad la tendrá la plataforma de socios que debe constituirse hoy, que deberá estudiar este caso y decidir si la acepta o no. El técnico aseguraba ayer que era irrevocable.
No es la primera vez que Almeida hace público su intención de dejar la UD Fuerteventura en la presente campaña. El pasado 6 de noviembre la plantilla decidió no entrenar como medida de presión ante los impagos que sufren. El enfado del preparador por la actitud de sus jugadores lo llevó a amenazar con presentar la dimisión, aunque luego fue convencido por los dirigentes para continuar en el cargo.
Un mes más tarde, en la semana del compromiso liguero ante el Cartagena y en plena crisis económica de la UD Fuerteventura, el preparador comunicó que ese encuentro sería el último del equipo con él como entrenador. Seis después, en Lanzarote dirigió desde el banquillo al grupo verdillo, explicando que su continuidad era momentánea y por su implicación personal con los dirigentes. Después de ese partido, la Liga paró por la llegada de la Navidad y, en su reanudación, José Juan Almeida seguía siendo el entrenador del conjunto majorero.
La última semana de enero resultó muy convulsa para la UD Fuerteventura, cuya plantilla conoció un plan de viabilidad para la supervivencia del club que consistió en la rebaja de los honorarios de sus profesionales. Los jugadores cambiaron en esas fechas los entrenamientos por el estudio y debate de las condiciones propuestas, que finalmente fueron aceptadas tras unos matices. Almeida aseguró que el equipo no competiría esa semana en casa del Alfaro si él no podía preparar ese partido. La ausencia de sesiones no tuvo esa repercusión y finalmente una expedición del cuadro majorero se presentó a jugar.
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