VENEZUELA. Ay, Venezuela, Venezuela... Bien nos duele a los canarios. La pena es que dicen que se ve mejor la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, y probablemente es verdad.
Sí o no. El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, D. Hugo Chávez Frías, convocó al pueblo venezolano para que se discuta, formule y defina sobre una enmienda constitucional que permita la postulación sucesiva presidencial. La suya propia.
Digo yo: con la que está cayendo en el mundo, con el cataclismo financiero planetario, con el derrumbe de los precios del petróleo, con la dificultad de mantener el abastecimiento alimenticio básico, con los índices disparados de delincuencia, con la encrucijada Obama... resulta que van y se enfrascan en un referéndum inservible de reelección ilimitada cuando su mandato termina en 2012 y, gane o pierda, va a seguir hasta esa fecha. Queda una vida hasta entonces. ¿Por qué no se espera antes de anticipar un problema que ya vendrá en 2012?
Medio país vestido de rojo chillando "sí" y el otro medio afrentado gritando "no" por una cuestión de personalismo que va a tener efecto, si es que lo tiene, a partir de mucho, mucho, mucho tiempo. De aquí a entonces, con los terremotos que pueden suceder a escala global, las fichas pueden cambiar de tal manera y de tal forma que anticipar desde ahora este tipo de decisiones y ese tipo de sentencias de perpetuidad puede ser un ejercicio épico de surrealismo inútil.
Es más, lo ha dicho él mismo: acto seguido a perder el referendo podría convocar una Asamblea Constituyente o proponer una nueva enmienda a la carta magna. Y otra vez con el cuento. En una entrevista al canal CNN en castellano, el gobernante abrió la puerta a otras posibilidades que le permitirían continuar insistiendo en su intento por modificar la carta magna.
"En nuestra Constitución aparecen distintas formas para hacer cambios. Hay una Asamblea Constituyente. Alguien pudiera convocarla"; "en la Constitución no aparece ningún límite en cuanto a la cantidad de veces que se pueda intentar una enmienda en un período constitucional", agregó.
Claro, y también puede haber una antirrevolución, una revolución dentro de la antirrevolución y una antirreforma dentro de la antirrevolución enmendada. El disparate. Ni se sabe lo que va a pasar de aquí a entonces, porque estamos hablando de predicciones de futuro, y el problema de discutir demasiado sobre los largos plazos es que a lo peor estamos todos metidos en otro estadio o con una esquela. ¿Quién sabe? Por poder, puede.
Lo ha afirmado el propio don Hugo Rafael: "Hasta 2019, hasta 2029... en los que podría haber una enmienda, a la enmienda de la enmienda".
El que sí lo tiene claro es Maradona. "Él votaría sí", dijo en un mitin. Podemos partir de que tiene a Dios de su parte. Lo único que se lo impide es que es argentino. "Dios" se encuentra en Caracas viendo cómo se desenvuelven los chicos de la sub20 albiceleste, y conste que Diego no fue el único deportista que apoyó al líder venezolano en el mitin "pro sí". El jugador de béisbol Magglio Ordóñez y la piloto Milka Duno también asistieron al acto. "El Pelusa" estuvo en todo momento junto al líder bolivariano y ambos se profesaron continuos gestos de camaradería.
Los analistas de la personalidad del teniente coronel Chávez, amado y odiado con pasión, tienen la clave y muestran el perfil de un individuo "pesado". Un hombre sagaz y perseverante, ambicioso y cultivador incansable de su propia imagen. Espejo de sí mismo, "aburre a un santo".
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