LOS ASESINOS DE LA AGRICULTURA canaria son los mismos que han permitido o participado en urbanizaciones en tierras fértiles y hermosos valles cubiertos de platanera. Paisajes, además, muy atractivos para el turismo y que se tenían que haber conservado como mejor promoción de este sector, en vez de invertir tanto dinero en la captación de nuevos visitantes; pues muchos de los que han dejado de venir ha sido precisamente debido al terrible deterioro del medio rural y la consiguiente masificación. Desde principio de los años noventa hemos venido defendiendo una compensación económica para los propietarios de bellos rincones en zonas urbanizables, para que no se sientan perjudicados con respecto a lugares próximos y les sea rentable mantener la agricultura; pero esto conlleva también una serie de actuaciones encaminadas a la búsqueda de soluciones en general para este sector.
Los agricultores y ganaderos canarios están cansados, obstinados, de oír falsas promesas, aunque ha habido algunas buenas iniciativas, pero insuficientes. Es necesario acabar con los intermediarios y organizar empresas públicas que canalicen la distribución y venta de los productos; y que se disponga de un fondo de dinero para anticiparles el pago a los productores. Es igualmente importante que el agua para el riego sea económica; lo que implica realizar gestiones con respecto a los acuíferos de las galerías, ya que el Estado español llevó a cabo una intervención sin precedentes en una colonia: se incautó de estos acuíferos sin indemnizar a sus propietarios, dejándolos que disfrutaran del agua durante cincuenta años. Esto significa que dentro de un par de décadas pasará a dominio público. La mayoría de sus propietarios hicieron un enorme esfuerzo económico en su día para obtener agua para sus tierras; por ello proponemos que cuando tengamos el Estado soberano canario se les pague el justiprecio y que pase a ser propiedad de nuestro Estado. Así, no sólo se abaratará sustancialmente este líquido, sino que nadie podrá especular con él.
Los asesinos de la agricultura y ganadería canarias también han sido unos "buenos" políticos al servicio del colonialismo, que ni siquiera defendieron el plátano cuando nos vendieron a la UE, y otros que han permitido la importación de productos de similar precio a los canarios, compitiendo deslealmente con nuestra propia economía. Asimismo, han favorecido a un pequeño grupo de importadores que se benefician de las subvenciones relacionadas con estas mercancías y transporte, incluida la que no es de primera necesidad, como el vino. La reconversión del cultivo del plátano pequeño, por otro de mayor tamaño y de supuesta mejor calidad, fue un grave error. Afirmaban que ésta era la mejor manera de competir en España y Europa con las bananas de otras partes, por lo que muchos cosecheros se acogieron a subvenciones para instalar invernaderos. Consecuentemente, hemos perdido buena parte del mercado debido a que esta fruta que llega del continente americano es mucho más económica y de mejor calidad al cultivarse en clima natural, a parte de que también la venden ilegalmente como canaria debido a su similitud.
Como mejor podemos vender los plátanos no es únicamente volviendo a cultivar el tradicional, donde ahora se hace en invernaderos, sino de manera ecológica y al aire libre, igual que el resto de la fruta de exportación y para el consumo en Canarias. Los productos ecológicos se cotizan bien en ciertos países europeos, especialmente en Alemania, pero para ello deben tener un sello que garantice que no se emplea ningún tipo de productos químicos. Muchos agricultores, ante la desidia de quienes no actuaron a tiempo con responsabilidad, abandonaron el campo y se pasaron al sector de la construcción. Ahora debemos corregir errores y barbaries, e industrializar derivados del plátano, del tomate y de otras frutas como naranjas, cuyo jugo se puede envasar cuando hay abundancia. Otros productos de nuestro especial suelo, entre ellos papas y batatas, tienen un sabor superior a los europeos. Los agricultores y ganaderos canarios se merecen mucha más protección y atención por parte de las instituciones públicas; pero no podremos establecer las políticas adecuadas con los actuales representantes y mientras no tengamos el Estado soberano canario, que debe ser para el próximo año 2010.
* Presidente del Movimiento
Patriótico canario
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD