Es una porción Atlántica perteneciente a Portugal. Se compone de un grupo de islas, dos de ellas habitadas: Madeira -denominada así por la abundancia de esta materia- y Porto Santo, a 40 km al nordeste. La primera, la más grande y poblada, se sitúa a 580 km de la costa africana, 860 km de Lisboa y a menos de 400 km de Tenerife. Viene a ser como La Palma de grande, con la Graciosa hacia el norte a 40 km y habitadas en su conjunto por más de trescientas mil personas.
Conocida ya por los romanos, fue redescubierta por los navegantes portugueses, Tristão Vaz Teixeira y João Gonçalves Zarco en 1419.
Tiene una superficie de 741 km² (La Palma tiene unos 710 km2) y Porto Santo 42,17 km² (el municipio de Santa Cruz de Tenerife tiene 150,56 km2). Además, hay dos ristras de islas deshabitadas de mucho menor tamaño, las Salvajes (Selvagens), a 250 km al sur de Madeira y, por lo tanto, a unos 150 km al norte de Tenerife, y las islas Desiertas, a 25 km al sureste de Funchal que es la capital y principal ciudad en el sur más habitado de la isla grande.
En las Fiestas del Carnaval, cuya máxima expresión es el Gran Cortejo Alegórico, participan varios miles de figurantes, que inundan las principales calles de Funchal de música y alegrías desbordantes, con marcadas raíces populares. Cuenta con una gran colonia brasileña.
La principal actividad económica es el turismo, recibiendo visitantes, sobre todo, de Europa durante todo el año, que buscan la suavidad de su clima. ¿Les suena? Entre otros viajeros célebres pasaron por allí la emperatriz Sissi, el emperador Carlos I de Austria, fallecido en Funchal, en 1924, o Winston Churchill.
Su otro pilar económico es la agricultura, destacando especialmente el cultivo de la vid, con el cotizado vino madeira. Asimismo, produce plátanos, flores exóticas, frutas subtropicales y tropicales (mangos, papayas, piñas, guayabas, pasiflora, aguacate y maracuyá) y caña azucarera, café, entre otras. Palmeras e incluso cocoteros (cocos nucifera).
Se observa que hay similitudes enormes. Las diferencias están en la historia. Estaban deshabitadas (los guanches podían ser unos 80.000 a la llegada de los europeos) y las coronas que avalaron su ocupación fueron algo distintas. Más nada. La historia presenta también una vinculación muy ignorada: buena parte de los muchos portugueses establecidos en Canarias procedían de la isla de la Madera -así se la conocía en castellano-. Ambos archipiélagos constituían sendas avanzadas de Portugal y España en sus empresas de descubrimiento; fronteras bases, en el arranque de los caminos marítimos hacia las nuevas tierras. Entre uno y otro territorio era frecuente el intercambio; al principio, desde Madera a Canarias: la Madera alcanzó pronto una elevada población relativa; la conquista efectiva de Canarias terminó mucho después y, además, se hallaban más al sur y próximas a África, precisamente en la dirección que seguía entonces el incontenible movimiento de expansión europea. De la Madera se trasladaron a Canarias el cultivo de caña y la industria azucarera. Los ingenios, los agricultores especializados, los maestros y oficiales indispensables para introducir, dirigir y desarrollar el dulce negocio (José Pérez Vidal). Por ejemplo: el capitán Gonzalo González Sarco, hijo del gobernador de la Madera, viajó a Tenerife acompañado de numerosos familiares y se convirtió en el primer poblador de Granadilla. Durante los siglos XV y XVI existió también un movimiento poblacional en la otra dirección, al revés, principalmente de indígenas canarios destinados en régimen de semiesclavitud al pastoreo y a la dura labor de los ingenios de azúcar ("Los esclavos aborígenes canarios en la isla de la Madera". Lothar Siemens y Liliana Barreto). También lo hicieron marinos, comerciantes y hasta miembros de familias distinguidas como la de Bethencourt, que pasó luego a Portugal y llegó hasta Brasil. De otra parte, no pocos estudiantes isleños prefirieron la Universidad de Coimbra a las de Salamanca y Alcalá; uno de los primeros, José de Anchieta.
Región ultraperiférica de la Unión Europea, forma la Macaronesia junto con las islas Cabo Verde, Azores y Canarias. ¡Viva la Macaronesia!
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