Las instalaciones eléctricas y de megafonía del salón de plenos están obsoletas. De ello no sólo está convencido Antonio Castro, quien considera imprescindible que se renueven estas infraestructuras, sino todos aquellos usuarios de la Cámara. La megafonía, concretamente, es muy defectuosa, acentuada por el acusado eco que genera el material con que se construyó el salón de plenos, lo que impide en numerosas ocasiones una correcta comprensión de los discursos de los parlamentarios. Pero a la vez que se acometa esta modernización de las instalaciones viejas, Antonio Castro quiere aprovechar la obra para introducir las nuevas tecnologías en el hemiciclo. "El gasto de papel en este Parlamento es muy importante", justifica el presidente, quien opina que esas nuevas tecnologías contribuirán sin duda a reducir notablemente ese gasto corriente. El objetivo de Castro es iniciar al menos esta reforma antes de que termine esta legislatura, en 2011.