El triunfo del amor
La edad va atenuando
con espíritu espartano
el hacer del ser humano
y lo va acondicionando,
con crueldad de tirano.
Lo va haciendo a diario,
en tan poca proporción,
que no le ves la intención,
hasta que el calendario
te va dando solución.
Pierdes fuerza corporal
y vas ganando experiencia,
y de nada sirve la ciencia
cuando se acerca el final
de la vida ya conciencia.
Y por el camino ignoto
que fueron nuestros mayores
vamos, como sumisos devotos
con penas y sinsabores
guiados por control remoto.
Y al llegar al más allá,
con nuestro pobre bagaje,
no nos deja de extrañar
lo ligero del equipaje
que nos permiten llevar.
Allí no está permitido
llevar ningún equipaje,
tan sólo es consentido
para abonar el peaje
el amor que has repartido.
Y ese amor noble y sencillo
que has dado sin interés,
sin querer buscar el brillo
ni adquirir fama y altivez,
será tu baluarte y castillo.
Y cuando llegues al Creador,
sin darte de hombre bueno,
como la más humilde flor,
si te recibe en su seno,
habrá triunfado el amor.
Salvador Guardia Martín
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