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J.D., S/C de Tenerife
Dos hombres y una mujer fueron evacuados en las primeras horas de la tarde de ayer con heridas graves al Hospital Universitario de Canarias y a La Candelaria después de sufrir un aparatoso percance aéreo en un perímetro boscoso del municipio de La Orotava.
La avioneta en la que volaban los accidentados se precipitó alrededor de las dos menos diez de la tarde a una ladera conocida como Montaña de Joco. A las 13:52 horas se tuvo constancia por primera vez, setenta y cuatro minutos más tarde de que la Piper PA-28 despegara de Tenerife Norte con dos varones (al parecer, hermanos de 29 y 27 años que viven El Rosario) y una mujer (30 años), de un siniestro que será estudiado por expertos de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil.
Dirección Sur
La Piper PA-28 "Cherokke" la pilotaba un socio de Aerotec, un aeroclub domiciliado en Los Rodeos, que pidió un plan de vuelo de una hora de duración y que en el instante del impacto volaba en dirección sur desde el Puerto de la Cruz. La mala visibilidad, aunque también se especula con la existencia de fuertes rachas de viento, pudo ser la causante de esta colisión. Y es que fuentes oficiales consultadas por EL DÍA indicaron que la avioneta pudo golpear la copa de un árbol justo antes de precipitarse a una terraza natural desde la que se estableció la primera comunicación con la torre de control de Los Rodeos.
En medio de una orografía especialmente hostil, la mujer informó de lo ocurrido y rápidamente el 112 activó un dispositivo de emergencias que tuvo dificultades bastante gruesas para acceder al punto en el que quedó completamente aislado el monomotor, un diseño de New Piper Aircraft construido en metal (sin presurizar), preparado para ser ocupado por cuatro personas, con un tren de aterrizaje organizado en forma de triciclo (una rueda delantera y dos traseras) y de ala baja.
"Estamos vivos, pero no sabemos dónde". Este mensaje, o muy parecido, fue el que desencadenó un laborioso dispositivo de localización que mantuvo abiertos dos frentes. En Tenerife Norte, un helicóptero de la Guardia Civil (en el que iban miembros del Grupo de Montaña) no podía volar debido a una niebla baja y densa. Los que sí lograron despegar desde Tenerife Sur fueron los componentes de la tripulación del Grupo de Emergencias y Salvamento. El GES se hizo cargo del rescate de los heridos, aunque también contó con el apoyo logístico del Servicio Aéreo de Rescate (SAR), es decir, hubo una fase del plan que activó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad en el que coincidieron tres helicópteros sobrevolando la masa forestal orotavense.
"Lo único que vemos es vegetación", insistían los heridos ya con las labores de rastreo a pleno rendimiento. Unidades de las policías locales de La Orotava, Tacoronte, La Victoria, El Rosario, Candelaria, Santa Úrsula y El Sauzal se unieron a un despliegue por tierra en el que participaban agentes del Cuerpo Nacional de Policía de las comisarías de Santa Cruz de Tenerife y de La Laguna, guardias civiles de distintos puestos, Bomberos del Consorcio, Protección Civil de Arafo, montañeros de Cruz Roja, voluntarios de Ayudas en Emergencias Anaga (AEA), empleados del área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, de la Agencia Estatal de Meteorología (GPV) y especialistas de Los Rodeos.
Evacuación aérea
El helicóptero del SAR, que llegó a ceder una camilla nido al personal del GES, llevó a la mujer hasta Tenerife Norte, mientras que el del Grupo de Emergencias y Salvamento se hizo cargo de los otros dos traslados. El último evacuado aterrizó en La Laguna a las 17:16 horas, seis minutos después de que finalizarán unas operaciones que se prolongaron durante más de dos horas.
En Montaña de Joco todavía trabajaban los componentes de la policía judicial de la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife responsables de poner en marcha la investigación para aclarar lo que pudo provocar la caída de la unidad del Aeroclub. La opción de un inesperado cambio en las condiciones meteorológicas (durante la operación de despegue las condiciones de visibilidad eran óptimas) en vuelo es la tesis más sólida a la hora de explicar los orígenes de una colisión que, por fortuna, solamente dejó tres víctimas con lesiones de gravedad.
Uno de los afectados presentaba fracturas abiertas en los tobillos y en la mandíbula, otro un golpe sangrante en la frente y, por último, la mujer, que entró en las urgencias del HUC con una fractura de pelvis. Un parte más benévolo que el emitido el 14 de julio de 2006, cuando una Cessna 172 N de Aerotec se estrelló en Llano el Moro (El Rosario) y dejó tres muertos, un monitor y dos alumnos.
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