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TACHI IZQUIERDO, Tenerife
Los colegios e institutos de la capital tinerfeña reclaman estabilidad para el Programa de Absentismo Escolar, una asistencia de carácter social y educativa que, en apenas cinco años, ha logrado rebajar las cotas de menores en las calles hasta casi hacerlas desaparecer.
La situación actual es muy complicada, a pesar de que se trata de una propuesta pionera en las Islas y única en todo el país, y que ha salvado sus ingresos en el nuevo presupuesto después de que, a petición expresa del alcalde, se destinará una cantidad de 90.000 euros, ya que en la previsión de las cuentas de 2009 no contaba con fondos.
Muchos centros consultados indican que no sería conveniente perder un servicio específico y con resultados muy concretos para la realidad educativa y social de la capital, ya que desde su puesta en marcha las tasas de absentismo se han rebajado del 16% al 1%.
Este programa abarca a más de 80 centros educativos de la ciudad, que cuentan con casi 18.500 escolares, lo que representa que, entre padres y docentes, sean unas 65.000 personas implicadas.
A pesar de ello, desde el sector educativo se señala que la situación está paralizada, puesto que no hay un contrato definido y los profesionales que lo desarrollan funcionan a la expectativa de que se genere el pliego de condiciones del concurso de contratación, con la incertidumbre de que en un futuro entre un nuevo equipo a hacerse cargo de esta realidad.
No obstante, y a pesar de esta situación provisional, se mantiene un servicio mínimo, que atiende a todos los casos, lo que requiere un sobreesfuerzo para abordar todas las situaciones que se denuncian dentro de los plazos que marca el protocolo de actuación.
Así las cosas, algunos de los responsables de la comunidad docente que han venido colaborando estrechamente con este servicio muestran sus inquietudes respecto a que la convocatoria de un nuevo concurso represente la entrada de un nuevo equipo, ya que el que desempeña las actuaciones actuales ha sido el encargado de establecer el programa de actuación y los contactos con la mayoría de los 80 centros de la ciudad, en los que también se aplica la programación de charlas sobre esta realidad, en la que participan los docentes y las familias y donde se abordan los principales factores de riesgo e intervención.
En este sentido, la principal inquietud proviene de los criterios que pueda aplicar el área de Bienestar Social, de la que depende ahora el servicio, pues indican que a través de esta medida se abordan aspectos como los factores de personalidad, sociales, familiares e institucionales, vinculados a los indicadores de la ciudad y con su correlación a las variaciones de delincuencia en los que incide el absentismo.
Además, se desempeña una labor coordinada con los centros para intervenir de manera específica sobre cada caso, que se aborda con cada una de las familias, con las que se aplican acciones de orientación o de seguimiento sobre su conducta ante el proceso educativo de sus hijos.
En la actualidad, esta unidad hace un seguimiento de más de 200 familias, un aspecto que, señalan, "por parte del área responsable no se quiere saber, no se quiere conocer esta realidad", algo que, como profesionales de la enseñanza, "no entendemos". Mientras, explican que en la actualidad se está generando incertidumbre, "ya que no sabemos hasta cuándo estará de manera provisional este servicio, que concluyó su contrato en julio de 2008, dejando a los componentes de este equipo de manera provisional, tras haber cumplido dos contratos anteriores".
Sin embargo, aspectos como el respaldo y la confianza que se han generado entre los centros con los que se ha trabajado hacen pensar a los educadores que "una mejor dotación le daría un salto de calidad importante", ya que sólo en el presente curso se han impartido charlas de formación en 42 colegios e institutos, además de las atenciones personalizadas. No obstante, no son muy optimistas respecto a las mejoras, porque en la concejalía "lo que predomina es el desconocimiento respecto a la realidad de esta actuación, simplemente porque no lo han querido conocer", a pesar de que esta medida ha logrado evitar que en la capital estén casi 3.000 niños en la calle.
Pese a que el control del absentismo sea una competencia municipal, marcada por la legislación, la incertidumbre en la actualidad radica en la respuesta que le quiera dar el área de Bienestar Social a través del nuevo concurso, ya que el temor radica en que de unos resultados contrastados se pueda pasar a un punto de partida en el que se comience de cero.
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