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OTR/PRESS, Madrid
En medio de la polémica por la presunta trama de espionaje a miembros del Partido Popular en Madrid, el presidente de los populares, Mariano Rajoy, hizo ayer un llamamiento a la unidad y a la cohesión interna en el seno del partido. Para ello, él mismo se ha comprometido a "garantizar la unidad y la cohesión del PP pase lo que pase" porque, a su entender, en este momento lo que toca es forjar un "nuevo patriotismo" que recupere "los valores perdidos" por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en los últimos cuatro años. Su intención es, explicó, devolver la "ilusión" a los españoles, una ilusión que permita salir cuanto antes de la crisis económica.
Así lo aseguró durante su intervención en la clausura del Foro Abierto del PP, celebrado en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, al que asistió la plana mayor del partido; entre ellos, el presidente fundador, Manuel Fraga; el alcalde de la capital, Alberto Ruiz- Gallardón, y varios presidentes autonómicos, como Esperanza Aguirre (Madrid), Ramón Luis Valcárcel (Murcia), Juan Vicente Herrera (Castilla y León) y Pedro Sanz (La Rioja), y aunque no hizo en ningún momento referencia a algún acontecimiento concreto, el llamamiento a la unidad de Rajoy se interpretó como un mensaje dirigido directamente al alcalde de Madrid y a la jefa del Ejecutivo autónomo madrileño, tras el enfrentamiento que han protagonizado ambos dirigentes estos últimos días.
De este modo, Rajoy recalcó que "los tiempos que vivimos en este momento exigen de todos responsabilidad y grandeza", pero más aún del PP. "Responsabilidad porque no podemos permitirnos el lujo de distraernos de lo realmente importante, y grandeza porque somos un referente para millones de españoles", enfatizó.
En esta línea, el presidente del PP insistió en que el partido debe tener "fortaleza" en "lo grande" y no "en lo pequeño". "Yo sé lo que tengo que hacer", proclamó, para añadir que él estará dando "la batalla" para mejorar la sociedad española "y no para otras cosas".
Así, Mariano Rajoy reiteró que los españoles demandan al PP recuperar esos valores "abandonados" por el Gobierno de Zapatero y "hacerlo con un partido unido y cohesionado". "Y yo me comprometo a ga-rantizar la unidad y la cohesión de este partido, pase lo que pase", exclamó, cosechando un fuer- te aplauso.
"España tiene que recuperar valores como el trabajo bien hecho, la austeridad, el espíritu de superación frente a los obstáculos, el esfuerzo, el mérito y eso que llamamos espíritu cívico, que no es sino la responsabilidad que nos impulsa a contribuir al bien común. Todos estos valores están en crisis y demandan con urgente su propio plan de rescate", insistió.
El rescate de los viejos valores y la necesidad de que los españoles recobren la ilusión fueron los mensajes que más repitió en su intervención, "un discurso distinto" y "para una época de crisis", según dijo. Llegó a citar al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, quien, en un momento parecido al presente, aseguró que "sólo hay que tener miedo al miedo mismo".
Para Rajoy, hay "motivos para la esperanza" y el primero es la sociedad española. Por ello, subrayó que el PP tiene que ofrecerse a los españoles para ayudar a resistir "el cerco de la incertidumbre", "vencer la angustia" y "romper el desamparo que tantos sienten ante la crisis en estos difíciles momentos". "La esperanza -continuó- debe vencer al miedo y ésa es la pulsión a la que pertenece el proyecto del PP que lidero".
En su intervención también hubo espacio para las duras críticas contra la gestión del jefe del Ejecutivo, al que reprochó sus "medidas equivocadas, sus errores y sus chapuzas", así como "la mentira, el engaño y la farsa sostenida en un tiempo precioso que ya nadie devolverá". Es más, destacó que "cada negocio cerrado y cada empleo perdido es un motivo para pedir al señor Zapatero una rectificación completa de su política".
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