Las mujeres laguneras siguen siendo fuente informativa del ayer de nuestra gente. La búsqueda y el rescate de vivencias pasadas continúa por San Miguel de Geneto, barrio lagunero donde nos recibe nuestra fuente oral de hoy. Teodora García, chasnera de nacimiento, nos recuerda los días de su infancia en Vilaflor y hace un recorrido por su vida en Geneto, localidad a la que llegó en la década de los setenta.
Teodora García nace en 1935 en el barrio chasnero de La Escalona (Vilaflor), producto del matrimonio de Juan García y Orlanda Reverón. Sus padres siempre estuvieron ligados a las labores del campo y nuestra protagonista ayudaba en lo que su corta edad le permitía. Teodora insiste en que no vivió muchos años en Vilaflor, pero asegura que tiene grandes recuerdos de la trilla del trigo a caballo y sus días de escuela. "Con 12 años, después de acabar mis estudios básicos me vine con mis padres al barrio de La Salud, donde vivían mis abuelos", comenta.
Una fiesta en Chimiche
Nuestra fuente oral de hoy rememora sus años de vida en la capital, donde nos comenta que realizó varios cursos de formación en tareas del hogar. La santacrucera calle San Lucas era el lugar donde Teodora acudía a aprender, "allí estaba la Sección Femenina y daban cursos de cocina, corte?", recuerda.
Tras varios años viviendo junto a sus abuelos, los padres de Teodora lograron comprar un "terrenito" en el mismo barrio de La Salud y establecer allí su hogar. "Con el trabajo en la tierra de mi padre, quien vendía mucha fruta por ese entonces, salimos adelante", afirma Teodora, quien también nos apunta que, en aquella casa, su madre abrió una tienda-bar que "ayudó para superar los tiempos complicados de entonces y con el trabajo de la tierra de mi padre salimos para delante".
La adolescencia de nuestra protagonista transcurrió entre la capital y el sur de la Isla y, precisamente, en una de sus visitas al sur, fue donde comenzó su aventura lagunera. Con una de sus hermanas acudió a una de aquellas fiestas de los pueblos del sur de Tenerife y Teodora en un baile de Chimiche conoció a Víctor, un lagunero natural de San Miguel de Geneto que trabajaba en la construcción de aquel sur de los años sesenta. "Fíjese usted, aquel buen lagunero que conocí en la fiesta de Chimiche resultó luego ser mi marido", nos comenta sonriente Teodora.
La ferretería
Nuestra protagonista contrae matrimonio en 1975 con aquel lagunero que conoció en Chimiche y traslada su vida al barrio lagunero de San Miguel de Geneto. "Mi marido tenía una casita sin terminar y allí comenzamos a vivir", recuerda.
Y el pago de San Miguel de Geneto que ella se encontró en aquellos años setenta poco tiene que ver con el de hoy. Teodora nos comenta que frente a su casa, su marido tenía un solar donde vendía material para construcción. "Allí decidimos montar la ferretería que hoy tenemos. Recuerdo que mi marido empezó vendiendo todo lo que se necesitaba para levantar un muro, además de alquilar madera, máquinas. Gracias a Dios después ha ido creciendo el negocio", asegura Teodora desde el número 183 de la carretera general de San Miguel de Geneto, donde aún hoy mantiene su ferretería.
Nuestra fuente oral nos conduce, con sus recuerdos, al pasado de Geneto, un barrio que no ha escapado al crecimiento urbano. "Cuando yo llegué eran cuatro casitas, todos los vecinos nos conocíamos. Hoy salgo por la calle y no conozco a muchos de los jóvenes", aclara Teodora, quien además rememora algunos vecinos de aquel Geneto de antaño: "Recuerdo a Nera, que tenía una ventita que ya cerró, Teófila que tiene una tienda y un bar, las grandes fincas de don Evelio? Geneto era más campo que hoy".
Hoy, Teodora continúa con su quehacer ferretero, sin abandonar el trabajo en la tierra que de niña aprendió. Las tierras de su marido y las que ella heredó de su padre son el escenario desde donde nuestra protagonista observa los cambios que ha experimentado la vida del campo: "Yo recuerdo cosechas de papas que no hacía falta regar y poner los bubangos en las azoteas para que no se echaran a perder, no había tantas cosas como hoy, pero la tierra nos lo daba todo", asegura.
Nosotros nos despedimos de Teodora García y les emplazamos para el próximo lunes, cuando volveremos a Valle de Guerra para continuar con la captura de las vivencias del pasado de las mujeres de Tenerife.
DOCUMENTACIÓN: NATALIA PAIS E ITAMAR BARRETO. FUENTE: ANSINA.
domingo.jorge@canaryinfoweb.com
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD