"No hay mal que por bien no venga" (Refranero popular)
EN UN PRIMER momento pensamos en dedicar este espacio al nuevo huésped de la Casa Blanca, Barak Obama, y así dejábamos de lado la triste realidad que nos presentan a diario los medios de comunicación de nuestro país. Luego se nos ocurrió que igual estaría bien utilizar a los dos presidentes, Zapatero y Obama, para matar dos pájaros de un tiro.
Por un lado, no dejaríamos de insistir en lo que se debería hacer desde el Gobierno central para solucionar los no pocos problemas que están sufriendo a diario millones de españoles (continúan en nuestra cabeza las escalofriantes cifras del paro). Por otro, hablaríamos de uno de los acontecimientos más interesantes a la vez que trascendente para Estados Unidos. ¿Nexo de unión entre ambos? Está claro que el reclamo y la expectativa que ha producido el nombramiento y juramento del presidente estadounidense no tiene mucho que ver con lo que sienten hoy los españoles hacia su presidente.
La esperanza que ha suscitado Barak Obama no es otra cosa que el resultado del espíritu de supervivencia y el optimismo trasmitidos durante todos estos meses de campaña. Precisamente, llegados a este punto es donde hemos encontrado el nexo deseado para poder hablar de estos dos personajes.
Lo que ocurre es que al analizar ciertas cuestiones para poder hablar sobre aspecto comunes entre ambos, dicho nexo, más que unir, lo que ha hecho es dejar en evidencia al que sólo ha conseguido malos resultados para su país (a pesar de haber tenido muy en cuenta aquello del optimismo).
Fue entonces cuando llegamos a la conclusión de que el espíritu de supervivencia entre ambos no coincidía. A diferencia de Obama, Zapatero sabe que tiene los días contados y puede que, por ello, sacrificarse ya no tenga sentido. El poco optimismo que pueda trasmitir es producto del pensamiento de que peor no se pueden hacer las cosas y que los españoles podemos estar tranquilos porque el próximo presidente del España, por muy mal que lo haga (confiamos en que esto no ocurra) siempre lo hará mejor que él. Aquí entra el concepto que hemos utilizado en nuestro titulo: resiliencias. Se relaciona con muchos campos pero hoy nos interesa sobre todo por sus nociones afines a conceptos socio-sicológicos.
Igual que ha hecho Obama, estamos seguros de que la mayoría de los españoles tendrán la capacidad de sobreponerse a las adversidades producidas por los socialistas durante todos estos años. Se ha demostrado que la resiliencia no se adquiere evitando el riesgo sino mediante el control de la exposición al mismo.
Vamos a citar algunos ejemplos para que vean que todo tiene su sentido. En biología se habla de la capacidad que tienen algunos seres vivos para resistir situaciones difíciles de acuerdo a la adaptación al ecosistema y a los cambios que ocurren en él. En química se habla de la propiedad que tiene ciertos materiales de soportar la presión sin quebrarse. Ya dentro de ámbitos más comunitarios, también se habla de la capacidad que han tenido las poblaciones de ciertas comunidades de resistir, sobrevivir y reconstruirse a agresiones destructoras.
En cuanto a las personas, los sujetos podemos ser capaces para sobreponernos a tragedias o periodos de problemas emocionales. Por lo tanto, una persona será resiliente cuando se sobrepone a esas situaciones y además sale fortalecido.
Ante las experiencias adversas, la persona sale fortalecida y con una actitud positiva. Esto último es muy importante porque será una herramienta clave para seguir adelante con su vida. Esto quiere decir que la resiliencia permite que cada persona influya en lo que le pueda suceder, modificando con ello su propio destino.
Lo interesante de todo esto es saber que, la fragilidad de todo siempre será menor cuanto mayor sea la resiliencia. Consideramos que así lo ha entendido Barak Obama. Ha sabido resistir, superarse y trasformarse en lo que el pueblo estadounidense reclamaba a gritos.
En cuanto a nuestro actual presidente de Gobierno, este no ha sabido capaz de desarrollar la capacidad de ser resiliente mediante la figura de un político competente para ser útil.
Dentro de tanto mal como común denominador de nuestro país, estamos tranquilos y esperanzados porque sabemos que los españoles sabremos sobreponernos a este mal gobierno. Estamos convencidos de ello.
* Senador por la isla de Tenerife,
vicepresidente 2º del Cabildo Insular
y consejero del área de Sanidad y
Relaciones con la Universidad
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD