P.F., S/C de Tenerife
Este año se cumple el primer cuarto de siglo de la implantación en Canarias de la Unidad de Helicópteros del sector aéreo de la Guardia Civil, que tuvo lugar el 21 de noviembre de 1984. Desde entonces su actividad no ha pasado desapercibida en el Archipiélago, gracias al desarrollo de innumerables servicios de la más variada naturaleza, desde rescates de personas casi imposibles en escarpados barrancos hasta apreciadas colaboraciones con organismos científicos.
La base central de operaciones fue establecida en el aeropuerto de Los Rodeos, desde donde se da servicio a las islas occidentales y orientales, mediante dos equipos territoriales que atienden a cada una de las provincias.
La plantilla asciende a 19 personas en total. La Unidad de Helicópteros 11 (UHEL 11) lleva a cabo su labor en Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro con dos aparatos, gracias cinco pilotos, otros tantos mecánicos y un escribiente. Por su parte, la UHEL 15, que está operativa desde 2004 en Fuerteventura, dispone de cuatro pilotos, tres mecánicos y un escribiente para cubrir las necesidades la citada isla, Gran Canaria y Lanzarote.
La actividad profesional de estos guardias civiles no se concibe sin el apoyo a otras unidades y especialidades del Instituto Armado. De esta manera, las más de 12.000 horas de vuelo registradas hasta ahora han servido a los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en la vigilancia del medio ambiente, así como a las patrullas fiscales de costas, no sólo en la vigilancia del mar territorial, sino también en la localización de inmigrantes indocumentados que llegan en cayucos o pateras desde el vecino continente.
Además, su información se estima valiosa para los grupos especializados en actividades subacuáticas (GEAS) en las búsquedas y rescates en las aguas del océano, así como en la vigilancia de las vías interurbanas o la denuncia de infracciones contra la legislación de seguridad vial.
Y, en ocasiones concretas, sus salidas también resultan valiosas para las unidades orgánicas de Policía Judicial o del Servicio de Información en investigaciones, traslados o fotografía aérea.
Sin embargo, posiblemente uno de los trabajos más espectaculares y arriesgados de la plantilla de la Unidad de Helicópteros es el rescate de personas en parajes de difícil acceso o en estrechos barrancos, tanto de excursionistas extraviados, como de heridos o fallecidos. Resultan numerosas las operaciones donde, sin la pericia de los pilotos de la Guardia Civil, la labor se hubiese prolongado considerablemente. En dicha función, la compenetración con los miembros del Grupo de Montaña del cuerpo resulta clave, como se puso de manifiesto recientemente en la zona de Ifonche, en Adeje, con la localización durante la noche de un parapentista que aterrizó en un enclave inadecuado. Un funcionario del Grupo de Montaña lo acompañó hasta por la mañana y, sin salir bien el sol, el deportista fue traslado hasta una helisuperficie de Fañabé en uno de los aparatos de la UHEL. Su intervención también puede solicitarse por cualquier autoridad del Gobierno del Estado, la Comunidad Autónoma, los cabildos o los ayuntamientos, así como otros organismos públicos. En esos casos, la autorización a cada petición la realiza el general jefe de la Zona de Canarias de la Guardia Civil. En este apartado, cabe destacar las actuaciones llevadas a cabo con la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural en la revisión del catastro, así como con la Universidad de La Laguna en el control de especies en peligro de extinción. El tiempo medio de respuesta de los helicópteros es de media hora y su activación se puede llevar a cabo las 24 horas y los 365 días al año.
Gracias a dicha disponibilidad, la Unidad ha efectuado 1.222 evacuaciones sanitarias y casi un millar de rescates en montañas y costas. A tenor de los datos ofrecidos por el Instituto Armado, durante los últimos seis años se han localizado y auxiliado a más de 3.000 inmigrantes indocumentados en embarcaciones procedentes de Marruecos, Mauritania, Senegal o Gambia, gracias a los vuelos de UHEL 11 y UHEL 15.
Y el trabajo sobre las aguas de Lanzarote y Fuerteventura también permitió identificar y detener a más de 70 patrones de pateras.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD