Eibar (Guipúzcoa), EFE La expedición del Eibar regresa a la localidad guipuzcoana con la frustración de no haber podido jugar frente al Gimnástic de Tarragona a causa del fuerte viento, pero con el convencimiento de que el aplazamiento del partido era la mejor solución a tenor de la virulencia del temporal.
Será la Federación Española la que designará la nueva fecha para el encuentro, que el conjunto armero se negó a disputar mañana, como pretendía el anfitrión, por considerar que "no existen garantías" de que para entonces habrá mejorado la situación meteorológica.
"Una vez que estamos aquí preferíamos jugar, pero es que nadie nos aseguraba que eso pudiera suceder y además consideramos que ellos tendrían ventaja, porque para nosotros supondría quedarnos concentrados un día más fuera de casa, algo que no nos hacía ninguna gracia", ha explicado el entrenador de los eibarreses, Carlos Pouso.
"Además parte de una torreta de luz estaba afectada y ante esa falta de garantías hemos preferido regresar a Eibar", ha justificado el preparador, contrariado por no poder celebrar un partido en el que tenían puestas muchas expectativas para intentar abandonar los puestos de descenso.
Los expedicionarios tienen previsto llegar a la población guipuzcoana a altas horas de la noche y mañana acudirán a las instalaciones de Ipurúa para efectuar una sesión de entrenamiento.
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