Huelga de pilotos y jueces
Todos tenemos derecho a hacer huelga, pero los pilotos y jueces la hacen desde la seguridad de que no peligra su puesto de trabajo, mientras que si lo hiciéramos los demás nos veríamos en dificultades con nuestra empresa. Se quejan de que hacen horas extraordinarias que por supuesto se las pagan muy bien, mientras que muchos estamos obligados a hacerlas y no nos las pagan. Los pilotos se quejan de que deben trabajar también en festivos cuando muchos también lo hacemos: policías, bomberos, camareros, enfermeras, quienes algunos apenas llegamos a 1.000 euros, cuando ellos superan los 10.000.
Mi marido trabaja en el ministerio de Justicia y funciona tan mal porque muchos trabajadores (desde jueces hasta administrativos) llegan tarde, toman varios cafés de más de media hora cada uno, se van antes, salen a hacer recados durante su horario de trabajo... por lo que la falta de medios es el 50% del mal funcionamiento.
Isabel San Cristóbal
El giro de Ciudadanos
No salgo de mi asombro al ver el giro de Ciudadanos de Santa Cruz ante las migajas que les ha ofrecido Zerolo al verse acorralado entre Ángel Llanos y el sector afín de Bermúdez. Cuando más asfixiado está el alcalde imputado aprovecha para echar un "chico fuera", haciendo entrar en el juego a Guigou y Guimerá.
Como siempre, Zerolo actúa de encantador de serpientes y se saca un conejo de la chistera en los momentos más críticos. Los ediles de Ciudadanos de Santa Cruz, al contrario que ha hecho el PSOE, no han sido capaces de darse cuenta de que Miguel Zerolo lo que realmente está haciendo es pedirles que se hagan cómplices de lo nefasto de su gestión, la misma gestión que ha criticado Ciudadanos de Santa Cruz. Gracias a la complicidad de Guigou y Guimerá, Zerolo recibe un balón de oxígeno cuando entre sus propias filas le estaban preparando un golpe de estado. Cuánta miopía política.
Cuando Guigou dice que "ve muy difícil gobernar con CC" está demostrando que "es posible". ¿Dónde está la contundencia que manifestó en las pasadas elecciones en no pactar nunca con CC? Me da pena en lo que se ha convertido Ciudadanos de Santa Cruz. Echo de menos el ímpetu de Odalys Padrón, que impregnaba los plenos en el pasado mandato.
Un vecino de Santa Cruz
Don Pepito y don José
"Eran dos tipos requetefinos". Así se comenzaba a narrar la historia de dos personajes peculiares, de dos personas con un trato y una apariencia cordial, de dos personas que perfectamente nos podemos encontrar en Santa Cruz. Es más, yo las he encontrado, y tras arduas investigaciones, creo que don Pepito y don José en realidad son Ángel LLanos y Jaime Hernández Abad.
Dos personas similares, pero a su vez diferentes. El actual concejal de Hacienda de la corporación local se presenta en las elecciones como una persona humilde, cristiana, que provenía de Ofra y que estaba dispuesta a cambiar las cosas a mejor en Santa Cruz. Por su parte el presidente del Organismo Autónomo de Deportes era una persona de las Nuevas Generaciones Populares, que la mayoría conocíamos por su participación en un programa de una televisión local y algunos afortunados conocían de su época como árbitro de baloncesto.
Sin embargo, "eran dos tipos medio chiflaos". Uno, por su parte, nos presentaba "Santa Cruz más Viva", creando actividades novedosas y potenciando actividades menos conocidas, dejándose ver con las murgas, hablando del carnaval de la renovación, del carnaval dulce (porque el anterior había sido amargo). Y el otro personaje de esta historia se fundía en un año el presupuesto del OAD para sus cuatro años de mandato, invirtiendo en actividades super populares y muy practicadas entre la población chicharrera.
Como pueden ver, tanto don Pepito como don José "eran dos tipos casi divinos". Pero hasta aquí llegó mi paciencia con estos personajes. La piscina Municipal Acidalio Lorenzo sufre una avería desde el mes de noviembre, causada por una rotura de la caldera. La explicación a este hecho es, según un técnico de estas instalaciones, que hace más de cuatro años que no se limpiaba y que además los fines de semana se apagaba, volviéndose a encender los lunes. Bueno, un fallo lo tiene cualquiera, no pasa nada si el millar de personas que allí se ejercita o realiza rehabilitación se queda dos meses sin instalación, siempre se podrá reubicar de mala gana y de manera nefasta, un mes más tarde, a todas aquellas personas. Una piscina a 18ºC la cerraría cualquier inspector de Sanidad que supiera que a esa temperatura no es conveniente bañarse y menos, practicar ejercicio.
Pero, oye, cuál es mi sorpresa al ver en un medio local a don Pepito y a don José fotografiados en la piscina Acidalio Lorenzo, con una caldera nueva. ¡ La piscina vuelve a funcionar con normalidad! Ansioso, me dirigí el pasado viernes a la instalación, una noticia como esta se merecía unos largos con mi mejor técnica y estilo. Sin embargo, cuál fue mi sorpresa al comprobar que la temperatura del agua era de 22ºC, para situarles, cualquier instalación climatizada no baja de los 26ºC y la temperatura recomendada por los especialistas es de 27-28ºC. Pues resulta que la caldera nueva ha tenido algún percance: primero cuando la trajeron no cabía en el lugar de la vieja, por lo que se construyó un cuarto nuevo para alojarla; en segundo lugar cuando se coloca en su nuevo emplazamiento queda al mismo nivel que el tanque del gasoil y evidentemente éste no llega a la máquina; por último, según dicen, algunas noches aparece por la instalación el encargado de mantenimiento a apagarla...
"¿Vio usted a su abuela?" Pues mucho lo siento, muy señores míos, a su abuela no la vi, será porque no tienen...
"Adiós don Pepito; adiós don José".
Héctor Luis Pino Concepción
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