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V.M., Santa Cruz de La Palma
Los propietarios de pequeñas embarcaciones de recreo de Santa Cruz de La Palma han tenido que utilizar solares y locales para guardar sus barcos ante la imposibilidad de afrontar los "precios abusivos" de la nueva marina deportiva ubicada en el puerto capitalino, que gestiona conjuntamente el Real Club Náutico y Puerto Calero, según manifestaron ayer a EL DÍA algunos de los afectados.
Por el amarre de un barco de diez metros "tenemos que pagar 400 euros al mes", cuando anteriormente, en el pantalán, "pagábamos 140 euros". El coste para una embarcación de menos de 8 metros, "la mayoría se usan para salir de pesca deportiva", alcanzan los "240 euros aproximadamente, cuando antes no superaban los 80 ó 90 euros".
Los afectados, una veintena de personas, advierten de que "no somos ricos. Que nadie piense que tenemos barcos lujosos, que pertenecemos a la elite ni mucho menos. Simplemente tenemos pequeñas embarcaciones, compradas con mucho esfuerzo de segunda, tercera y hasta de quinta mano, en la que muchos invirtieron sus ahorros, y no podemos afrontar el precio mensual que se nos está pidiendo", asegurando que "es cierto que las marinas en Canarias son bastante caras, pero la marina de Santa Cruz de La Palma está planteada de lujo y supera los precios de otras marinas ubicadas en Canarias. Merece más irse a La Gomera y dejar el barco en su marina".
Los precios establecidos por el Real Club Náutico y Puerto Calero, que curiosamente son los máximos establecidos conforme al pliego de condiciones de la concesión de esta infraestructura, deberían cubrir el amarre, tener combustible, marina seca, vigilancia las 24 horas del día, ayuda al amarre y duchas y aseos cerca del puerto deportivo, entre otros servicios. Sin embargo, en la actualidad "estamos pagando el precio total y de todo lo que nos tenían que estar ofreciendo sólo nos ofrecen el amarre. Es una ilegalidad absoluta".
Petición a Puertos.- Una delegación de los afectados se desplazó recientemente a Tenerife para mantener un encuentro con la Autoridad Portuaria, solicitando su mediación ante la empresa para que bajara los precios en el puerto deportivo hasta que, al menos, no se ofrezcan todos los servicios necesarios.
En esta reunión se planteó también la necesidad de delimitar una huerta, fuera de la marina, para poder amarrar, ya que "en todos los puertos hay un sitio de fondeo para todas aquellas personas que llegan navegando y que, por lo que sea, no tienen el dinero suficiente para hacer frente a los costes de una marina. Aquí, ni tienes donde amarrar ni tampoco te permiten ir al puerto pesquero". En Santa Cruz de Tenerife, por ejemplo, la zona de fondeo se ubica frente al barrio de María Jiménez.
Oleaje en la marina.- Los propietarios de las embarcaciones afirmaron que en el interior de la marina "hay un oleaje impresionante, que ha sido objeto de roturas de un montón de cabos, defensas... y ellos, los que explotan la marina, no se hacen responsables de ninguno de los daños que se están produciendo", apuntando que "todo el mundo está buscando una salida para sus barcos. Algunos que tienen la posibilidad de guardarlos en algún local o taller, ya se han llevado su embarcación de la marina. Otros se los llevaron en un remolque para sus casas y hay muchos que los están vendiendo".
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