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F. ALDUÁN, La Laguna
Familiares de Nicolás Estévanez Murphy, uno de los políticos más destacados que ha dado Canarias, ministro de la Guerra durante la Primera República y que defendió activamente la autonomía para Canarias y Cuba, aún habitan en la finca que la familia poseía en Gracia. Poseían, porque en julio de 2007 el Cabildo la adquirió a la familia Borges por 900.000 euros.
Sin embargo, en el acuerdo quedó estipulado que, hasta febrero de este año, Francisco Borges Estévanez y su mujer, Milina Gargano, podían seguir viviendo en la casa contigua a la vivienda en la que an- taño moró Nicolás Estévanez y que en su día sirvió como taller, hoy adecentado para la habitabilidad.
Lamentablemente, Francisco Borges Estévanez falleció recientemente, quedando sola su mujer en la casa. Este hombre era hijo del escultor y pintor Francisco Borges Salas, marido de Cristina Estévanez, a la sazón hija de Patricio Estévanez Murphy, hermano éste de Nicolás Estévanez Murphy.
Árbol genealógico.- Semejante embrollo genealógico fue resuelto en declaraciones a EL DÍA por Cristina Borges, hija de la señora que todavía vive en la citada finca. Esta misma fuente quiso ponerse en contacto con este periódico para matizar las críticas que en noviembre pasado vertió el concejal del Grupo Municipal Socialista Yeray Rodríguez contra la gestión que de esta finca ha hecho su actual propietario, el Cabildo de Tenerife.
En ellas, Rodríguez mostraba su malestar por el estado de la vivienda, ruinoso según él, y la inacción del Cabildo de Tenerife, que no había tomado la iniciativa para habilitar un espacio cultural en la finca.
Con todo, para Cristina Borges "el Cabildo no tiró el dinero comprando una casa en ruinas, sino una vivienda histórica que sí, tiene una parte arruinada, pero la otra sólo está avejentada. Se trata de una finca enorme, de 5.000 metros cuadrados, con la casa en la que vive mi madre, jardín y demás".
Así las cosas, la adquisición del Cabildo constó no sólo de la histórica vivienda de Nicolás Estévanez, sino también de la casa contigua, en la que hoy todavía vive una familiar del afamado político. Igualmente, Borges explicó que "la casa no se protegió porque estuviera en ruinas, sino para que no se deteriorara más. Es mentira que esté a punto de caerse".
La familia de Cristina Borges vive en dicha casa desde los años 60. Cosa que todavía hoy puede hacer gracias al acuerdo que firmó con el Cabildo por el cual podían residir ahí hasta febrero de este año. Sin embargo, Borges indicó que la intención de su familia es pedir "una prórroga de un mes para poder hacer el traslado de todos los bienes". Eso sí, en caso de que el Cabildo no accediera a ello, "recogeríamos nuestras cosas y nos iríamos porque el Cabildo ha sido muy escrupuloso con el contrato".
El futuro de la finca.- Sobre el futuro de la finca de Gracia, la descendiente de los Estévanez se mostró cauta, pero pidió lo que un día fue el deseo de su padre, un museo sobre la familia. Proyecto éste que Francisco Borges Estévanez trasladó al presidente de la Institución cabildicia, Ricardo Melchior, y que "no se pudo materializar por falta de financiación".
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