CARLOS ACOSTA, S/C de Tfe.
La buena noticia es que sí habrá recuperación. La mala es que tardará años en llegar y, entre tanto, el paro crecerá en las Islas, y mucho. Hasta entonces, "vamos a pasarlo mal".
Así lo cree el presidente del grupo parlamentario de Coalición Canaria (CC), José Miguel González, que advierte de que para que se produzca el ansiado repunte, primero los empresarios y trabajadores tendrán que reeducarse a fin de cambiar su actitud hacia el trabajo y el Archipiélago tendrá que cambiar su modelo económico hacia un desarrollo tecnológico de grado medio. En el caso de los empresarios, se trata de que apuesten por la calidad y la innovación como vía para mejorar la productividad. Los trabajadores sin cualificación deben ser formados en áreas con salida laboral.
Mejorar la productividad
Mientras tanto, Canarias tiene que lidiar con 60.000 parados provenientes de la construcción que "no volverán a trabajar nunca más en esta actividad y con los que no se sabe qué hacer". Además, el desarrollo industrial por el que deben apostar las Islas es lento, "por lo que el desempleo será un problema a corto y medio plazo".
Por este motivo, el también portavoz en materia económica de CC duda de que las Islas alcancen el pleno empleo en 2013, tal y como viene sosteniendo desde el pasado octubre el consejero de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Jorge Rodríguez. El viernes, el máximo responsable del Ejecutivo autonómico, Paulino Rivero, también se pronunció en este mismo sentido.
"Está bien que el consejero se plantee objetivos brillantes. Luego ya veremos qué pasa", dijo González, quien se pregunta de dónde saldrán los puestos de trabajo necesarios para recortar una tasa de desempleo que, previsiblemente, podría rondar del 19% al 22% durante 2009 hasta el 5% en tan solo cuatro años.
"No hay una solución a corto plazo para el paro en las Islas", que aumentará antes de que pueda ser controlado, prevé. Hasta entonces, "la sociedad debe orientarse hacia actividades de más calidad a medio y largo plazo", apostilló.
Y es que "los tres problemas principales de la economía canaria son la formación, la formación y la formación". El Gobierno canario debe orientar sus esfuerzos para convencer a la sociedad de que la "prioridad absoluta" es impulsar la educación y la ética en el trabajo. Este proceso requerirá un cambio generacional porque será "muy difícil" reeducar a alguien en estos valores cuando ya ha sido formado en criterios "laxos" donde trabajar es "un castigo divino y no una responsabilidad".
Para el presidente del grupo nacionalista, el cambio de mentalidad necesario para conseguir una mejora en la economía es tan grande que no es "nada optimista". González, que ve "difícil" la situación, asegura comprender que "ser pesimista es malo, pero ser optimista sin fundamentos, tal y como hace el presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, es peor".
Por eso critica el "hiperoptimismo" que trasmite el Gobierno del Estado, que "lleva a la gente a creer que esto va a pasar como si nada y que el problema estará resuelto el próximo mes, cuando eso no es lo que está pasando".
"Es bueno que la gente sepa en qué estamos metidos, que no será un asunto sencillo, que hay que mentalizarse en una cultura de trabajo que conlleva esfuerzo y que deben preparar a sus hijos para un mundo más complicado", advierte.
La alternativa a impulsar estos cambios, alerta, "es emigrar como antes". Sólo que ahora "la gente sin formación no tiene adónde ir" y el escenario es peor con los que tienen estudios porque "podría haber una fuga de cerebros".
diagnóstico
El reto prioritario es la formación
El acento particular de la crisis internacional en Canarias está en la dependencia de su economía respecto al consumo interno y la construcción. "Aunque en el resto del mundo el problema financiero se acabe mañana, aquí seguiríamos con dificultades", asegura González, porque ese modelo está agotado. "Lo único que de verdad funciona es la gente, por ello es tan importante apostar por la formación". El ejemplo que lo demuestra es Japón, un archipiélago sin materias primas que ha llegado a ser la segunda economía del mundo. "Su carencia de recursos naturales no es peor que la de Canarias". La diferencia está en el convencimiento de su población en valores como la formación, la responsabilidad y el sentido del trabajo. "No viven del cuento ni la especulación, sino de su labor".
En Canarias conviene desarrollar el sentido de la ciencia y de la tecnología. De lo contrario, "seguiremos teniendo una economía de servicios de cuarta categoría". Las Islas tienen potencial con las tecnologías de grado medio en áreas como el agua y la energía. "Estamos frente a África, un mercado potencial de 300 millones de personas que necesitan ese tipo de servicios, pero a pesar de que la Unión Europea (UE) quiere convertirnos en su avanzadilla en la región, no estamos mentalizados para comerciar con el continente".
Otras posibilidades incluyen el desarrollo industrial del aprovechamiento del agua de mar y de aguas tratadas, una industria sanitaria de exportación para África, mecanismos de producción de energía fotovoltaica y eólica, suministros médicos y la telemedicina con fines de diagnóstico, "como ya hace EEUU en países como la India". Y es que el futuro de las Islas "no es seguir viviendo del turismo indefinidamente porque es una actividad condicionada por factores externos". Además, apunta González, hay que apostar por quienes ya creen en la calidad del trabajo mediante la concesión de créditos singulares, apoyo técnico y el respaldo de la UE en proyectos en I+D+i.
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