La cuestión está en la calle desde hace algunas semanas: ¿Hace más frío este invierno que los anteriores o es que estamos acostumbrados a la eterna primavera por la que son tan conocidas las Islas en todo el mundo? Para aclarar estas cuestiones, EL DÍA ha querido sentar en su mesa de debate a varios expertos para que, cada uno desde su perspectiva profesional, puedan arrojar luz sobre este asunto desde el punto de vista meteorológico, agrícola, científico e incluso turístico.
Al comienzo del debate, el director del Centro Meteorológico de Santa Cruz de Tenerife, Víctor Quintero, recordó que "la percepción de frío y la evaluación de las temperaturas aún resulta prematura, porque el invierno sólo acaba de empezar; sin embargo, el análisis climatológico ha detectado que durante los últimos años las temperaturas medias en las zonas costeras de las Islas muestran una clara tendencia al alza en la última década, mientras que este año hay un descenso acusado. De hecho el comienzo del invierno es el más frío de los últimos quince años, pero eso no significa que sea anormal, ya que todos los valores están dentro de la más absoluta normalidad. Más bien lo que está sucediendo es que hemos recuperado el invierno más típico para estas fechas y hemos perdido la memoria del anterior que presentó características similares".
Sin embargo, Quintero precisó que este año "sí se ha producido un descenso acusado de las temperaturas en las estaciones costeras y tenemos que remontarnos a 14 años atrás para encontrar los mismos valores en el termómetro".
Una visión muy completa de lo que una subida o bajada brusca de temperaturas supone, la aportó el catedrático de Biología Marina y experto en cambio climático, Alberto Brito, que explicó que "en el mar está habiendo muchos cambios, ya que en 20 años la temperatura superficial del mar en Canarias ha subido un grado centígrado".
"De momento -aclaró Brito- no podemos saber qué está suponiendo esta bajada de temperaturas de este invierno, porque es demasiado pronto, pero seguramente quedará reflejada en un pico de temperatura y veremos sus consecuencias".
Una buena noticia se dio a conocer en este debate: la bajada de las temperaturas de estas últimas semanas en Canarias no ha hecho que se resienta el turismo.
"Nuestro mejor producto es el clima agradable que tenemos, caracterizado por no presentar temperaturas demasiado elevadas en verano ni demasiado frías en invierno. Realmente es poco significativo que ahora notemos algo más bajas las temperaturas, porque la mayor parte de las personas que nos visitan son nórdicas, y para ellos éstas siguen siendo suaves y manifiestan continuamente que aquí se sienten en la gloria".
Por lo tanto el cambio climático aún no está teniendo una verdadera repercusión en los niveles de ocupación, de manera que seguimos siendo un destino turístico para los 365 días del año", insistió el gerente de Ashotel, Ricardo Fernández de la Puente, quien añadió que, por ejemplo, la situación económica de crisis en el mundo sí repercute en su sector.
No obstante, matizó que "los fenómenos climatológicos adversos influyen de manera decisiva en la industria turística, porque nadie quiere ir a un sitio en el que hay mal tiempo o corre peligro, pero las pequeñas alteraciones no suponen ningún cambio significativo".
Hizo hincapié en que las Islas ofrecen seguridad y buen tiempo.
Los invitados pusieron de manifiesto la importancia del clima para el sector agrícola.
Tras años de sequías, precipitaciones torrenciales y vientos fuertes que han esquilmado muchos de los cultivos canarios, este año parece que el tiempo está ayudando mucho a que haya una buena cosecha.
"Las lluvias de las últimas semanas están viniendo muy bien al campo porque son pausadas y empapan la tierra; sin embargo, no estamos preparados para años de sequías ni para todo lo que puede acarrear consigo el cambio climático, porque se han tomado medidas de adaptación como la construcción de embalses y depuradoras pero todo eso es muy insuficiente", dijo el responsable de Medio Ambiente y agricultura ecológica de Asaga, Alexis Sicilia.
Para Sicilia "las reservas hídricas de las Islas son insuficientes para los tiempos de incertidumbre que se aproximan como consecuencia del cambio climático", y hizo un llamamiento a la responsabilidad política al recordar que "más del 90% de las aguas que caen en forma de lluvia vuelven al mar, cuando podrían ser canalizadas y devueltas a la agricultura".
Dijo que las medidas adoptadas hasta el momento, como la construcción de embalses o depuradoras, "son insuficientes".
En este sentido, el meteorólogo informó de que "a fecha de hoy ha llovido más veces que en todo 2007. No obstante, la cantidad de lluvia ha sido mucho menor porque en los años anteriores llovía de forma mucho más intensa y muy de vez en cuando, cumpliéndose así uno de los indicadores del cambio climático: invierno más caluroso y seco con lluvias poco frecuentes pero intensas".
En este punto, Quintero recordó los episodios de lluvias torrenciales ocurridos en los últimos años en La Palma, La Gomera y sobre todo en El Hierro en donde se llegaron a registrar 500 litros en 24 horas.
Sicilia preguntó a Quintero sobre la tendencia de la pluviometría en Canarias, aspecto muy importante para el sector agrícola.
El director del Centro Meteorológico de la provincia tinerfeña indicó que este año ha llovido más que el pasado, porque el número de días con lluvia es superior a 2008, pero, como paradoja, señaló que la cantidad de agua recogida en conjunto es muy inferior.
Concluyó que el clima tiende a irse a los extremos: veranos más largos y calurosos y precipitaciones más intensas.
Para el catedrático de Biología el mayor temor radica en un posible desplazamiento del alisio.
"Aquí el alisio y la corriente fría de Canarias lo moldean y si ellos no están es muy preocupante. Recuerden lo que pasó en 2004 cuando el alisio se retiró casi dos meses en verano y hubo verdaderas olas de calor. En el mar fue cuando se registraron las temperaturas más altas de la historia".
En este sentido, Alberto Brito apuntó que en 2004 se registraron las temperaturas más altas en el mar (27 grados), "posiblemente desde la época interglaciar, hace 140.000 años".
"En aquel momento incluso llegó a morir gente por el calor", apuntó Víctor Quintero.
Vuelta a lo tradicional
Sin embargo, gran parte del debate versó en que los efectos del clima podrían aplacarse e incluso combatirse si los ciudadanos tuvieran mayor conciencia de lo que supone la generación y el tratamiento de los residuos y si se volviera a la agricultura más tradicional, es decir, a la ecológica.
"Una estrategia importante y al alcance de todos es recuperar las tradiciones, pero con las tecnologías del siglo XXI", tal y como manifestó Alexis Sicilia, representante de Asaga.
"El 50% de los residuos orgánicos son fuentes ricas de carbono", señaló Sicilia y apostó por imitar a las generaciones de épocas anteriores en este sentido.
Explicó que Asaga se ha planteado la importancia de concienciar a la población de la recuperación orgánica.
Alabó la iniciativa puesta en marcha por varios complejos hoteleros del sur de Tenerife, con la compra de un suelo baldío, al que trasladan los residuos orgánicos de esos establecimientos, para que sirvan de abono y enriquezcan esa tierra que posteriormente se cultiva y redunda en frutas y hortalizas para los mismos hoteles.
Alexis Sicilia indicó que, además, con este sistema se ahora un 60% de consumo de agua en esa finca y también en los jardines de los complejos hoteleros que lo ponen en práctica.
"La única forma de que Tenerife siga siendo verde es a través de la transformación orgánica", según afirmó el representante de Asaga.
Alexis Sicilia aseguró que Asaga está preparada para distribuir en sus suelo el compostaje derivado de los residuos de la población tinerfeña, sobre todo, ahora que los vertederos por incineración tienden a desaparecer, porque existe una directiva que obliga a su cierre, que afecta, por supuesto, al de Tenerife.
Precisó que el metano (componente principal del gas que se produce en los vertederos) es 23 veces más contaminante que el CO2.
Entre las múltiples ventajas de devolver la materia orgánica a la tierra señaló que el compost retiene 20 litros de agua.
Efecto invernadero
Alexis Sicilia hizo hincapié en que la agricultura contribuye a mitigar el efecto invernadero.
"El consumo de productos locales es una de las prácticas que mitigan el efecto invernadero", según Alexis Sicilia.
En ese momento, el representante de Ashotel apuntó que en sus establecimientos se realiza la recogida selectiva de residuos, con el fin de que los de materia orgánica se puedan volver a la tierra, como antaño, y aconsejó a ponerlo en práctica en cualquier hogar, como estrategia contra el cambio climático.
Víctor Quintero aseguró que en Canarias se constata de forma gráfica que se está produciendo el cambio climático, porque se manifiesta en un aumento de las temperaturas, como se puede observar en la gráfica que llevaba entre sus documentos.
Sin embargo, señaló que ese aumento no es progresivo en línea ascendente, sino que muestra picos bajos en algunos años.
En los mismos términos se expresó el catedrático de Biología Marina de la ULL para explicar lo que sucede en el mar.
Texto: D. MERINO/G. MAESTRE Fotos: M. PISACA
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD