No deseo aburrir a nadie con mis relatos, sólo intento plasmar lo mejor que puedo mis sentimientos isleños desde la distancia. Una sensación que hay que vivirla para comprenderla, sobre todo cuando tienes que alejarte de la tierra y la gente que amas por un periodo de tiempo lo suficientemente largo como para que la señora añoranza haga aparición y derrumbe de un zarpazo los pilares de presencia que construyes al llegar y que caen cuando te marchas; no sin antes sentir romperse el alma. Estoy segura de que a muchos de ustedes al volver a nuestras queridas islas después de unos meses o unos años de ausencia les ha tocado vivir lo que a mí. Cuando llegas, quieres vivirlo todo al mismo tiempo; quieres respirar ese salitre que desde el mar te trae el aire; quieres regalarle a tu mirada la esbelta silueta de las inolvidables palmeras y el bello color de las flores; quieres oír otra vez el suave murmullo de las olas, cuando besan con un suspiro la lava; quieres palpar el sol sobre tu piel y vestirte con él, no importa cuándo; quieres ver la luna llena brillar cuantas veces haga falta, sobre un mar de libertad y de siete versos; quieres escuchar una y mil veces las melodías de un timple; quieres saborear los manjares de tu tierra y beber el vino que nace de ella; quieres?, quiero.
Mi pasada estancia en la isla transcurrió de una forma especial; permítanme que se la cuente. Lo primero fue disfrutar cada momento que pude de la compañía de mi familia, de mis amistades, de mi tierra. Después vinieron las vivencias y anécdotas del día a día; éstas pasarán irremediablemente a formar parte de las páginas de mi historia, de mi libro exclusivo, porque cada persona tiene el suyo, ¿o no? Tuve el honor de visitar, una vez más, las instalaciones de ese entrañable periódico nuestro que es EL DÍA y saludar a su director, don José Rodríguez Ramírez, una persona admirable que sabe rodearse de gente competente. Tuve el placer de conocer en persona a un extraordinario artista del pincel, José Carlos Gracia, y a su simpática señora; quiero que sepan que quedé admirada por la magia de su obra, genial. No puedo olvidar mencionar mi paso por los estudios de EL DÍA TV, en concreto el programa "Las mañanas del Día", donde también me brindaron una agradable acogida; gracias Cari, Candy y todo el equipo de esta prometedora televisión. Claro que no podía olvidar mencionarte Fátima H., estoy encantada de haberte conocido. Gracias a todas estas personas y en especial a mi familia y amistades por dejarme disfrutar junto a ellos de estos maravillosos momentos que te da la vida.
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