AGENCIAS, La Rioja (Arg.)
Lío y de los gordos en el Dakar 2009, una prueba que parece alejada de su espíritu africano, según denunciaba ayer el maltrecho copiloto de Carlos Sainz tras su accidente. El francés Michel Perin, ganador como copiloto de tres ediciones del Dakar en 1994, 1995 y 1996, y que el próximo lunes cumplirá 52 años, resultó herido en uno de sus omoplatos tras caer a una zanja de cuatro metros el Volkswagen que pilotaba Sainz.
El accidente, debido a un error en el libro de ruta, que no indicaba un enorme agujero en el que cayó el coche del español, el primero de los automóviles en pasar por allí, obligó al abandono del madrileño cuando lideraba la carrera con comodidad en la duodécima y antepenúltima etapa del rally.
Carlos Sainz había logrado en la presente edición seis victorias de etapa en las diez disputadas hasta ahora, emulando al mítico Ari Vatanen, y lideraba la categoría con 27 minutos y 31 segundos de ventaja sobre su compañero, el americano Mark Miller, que perdió el efímero primer puesto a manos de De Villiers al acabar la etapa de ayer.
Sainz heredó el liderato tras la expulsión del qatarí Nasser Al-Attiyah (BMW) en la quinta etapa, después de haber ido ya en cabeza en la segunda jornada de la carrera. El madrileño de Volkswagen disputaba su tercer Dakar, ya que debutó en 2006, y la mala suerte volvió a darle la espalda en un momento decisivo.
Un rally "de locos"
Michel Perin estaba aún en el suelo con evidentes muestras de dolor, atendido por los médicos, cuando Sainz, todavía con el casco puesto, trepó por la ladera de arena gritando a los integrantes de un coche de la organización para que pararan a los automóviles que se aproximaban a toda velocidad. El primero en llegar fue el BMW del ruso Novitskyi, seguido del Mitsubishi Lancer de Nani Roma.
Ambos estuvieron a punto de caer al mismo agujero, y Roma se detuvo a centímetros de la zanja donde cayó Sainz. El piloto catalán estaba pendiente a última hora de la tarde de que le arreglasen un problema mecánico en el kilómetro 165 para poder continuar en carrera.
El copiloto de Carlos Sainz incluso desde el suelo fue muy crítico con la organización. "Es increíble que no hayan señalado este agujero y este peligro. Este es un rally de locos en el que no hay profesionalismo. Es una pura improvisación todos los días.
Lavigne (director de la carrera) no habla con nadie y casi te muerde si vas a preguntar algo. Este ambiente está muy lejos del que habitualmente se vivía en otras ediciones en África", se lamentaba Michel Perin, uno de los mejores copilotos del Mundial de Rallys Todoterreno y que acompaña a Sainz desde 2007, año en el que ambos ganaron el título del mundo.
Coma, con tranquilidad
En motos, Marc Coma pudo controlar a sus adversarios. Cyril Despres se adjudicó su vigésima victoria de etapa y el segundo puesto en la general. A la salida de Fiambalá, Coma, líder de la general con una cómoda ventaja de casi una hora y media, era consciente del riesgo, así que se tomó las cosas con tranquilidad.
Després mantuvo un ritmo lo suficientemente alto como para no dejarse alcanzar por David Frétigné, que tomó la salida después de él. El defensor del título se benefició también de los problemas con el aceite de Frétigné, que perdió más de 10 minutos en la especial. Marc Coma acumula ahora una ventaja de 1 hora y 29 segundos sobre Després y 1h y 33 minutos sobre Frétigné.
La etapa de hoy llevará a los participantes de La Rioja a Córdoba, con una especial de 545 kilómetros en un terreno que en algunos tramos será similar al del Mundial de Rallys.
En otro orden de cosas, el motorista español Cristóbal Guerrero, que el 13 de enero sufrió un accidente, permanece en estado grave, por lo que podría ser trasladado a un centro hospitalario de Santiago donde se le puedan controlar mejor las alteraciones del ritmo cardíaco que padece.
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