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EFE, Bruselas
La UE dio ayer la sensación de haber agotado todas sus medidas de presión política sobre Rusia y Ucrania para resolver la crisis del suministro de gas ruso, mientras el combustible sigue sin llegar a Europa. Después de haber asumido el problema como una cuestión comunitaria, en la que han estado involucrados la Comisión de Bruselas y los Veintisiete, Moscú anunciaba ayer que recibirá, por separado, a los primeros ministros de los países más afectados.
Desde que se produjo el corte del gas, hace seis días, los ministros de la UE han celebrado reuniones extraordinarias, aprobado declaraciones, y enviado a su presidente de turno, el checo Mirek Topolanek, a Kiev y Moscú para negociar un compromiso escrito sobre el tránsito.
Ayer, con el gas aún retenido, el Kremlin informó de que hoy visitarán Moscú los primeros ministros de Eslovaquia, Robert Fico, y Bulgaria, Sergei Stanishev.
"El gas no está llegando a la UE", recalcó el portavoz de la CE, Johannes Laitenberger, en rueda de prensa en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo y añadió que la causa es que "Moscú y Kiev están incumpliendo sus obligaciones". Preguntado sobre si la CE estudia emprender medidas contra Rusia y Ucrania, el portavoz dio a entender que no.
Laitenberger recordó que, a fin de cuentas, se trata de un asunto entre compañías gasistas que compran y venden gas, y a ellas correspondería una eventual acción judicial.
El portavoz reconoció que la situación a la que se ha llegado es "surrealista" y recalcó que la UE seguirá haciendo un "esfuerzo pasivo" para ayudar a las dos partes, pero subrayó que "hace falta buena voluntad de ambas para reanudar el suministro".
Bombeo insuficiente
El bombeo de gas ruso se reanudó ayer, pero lo hizo con un volumen tan limitado (76 millones de metros cúbicos frente a los 350 habituales) que no se ha logrado un flujo normal hacia Europa.
"Los rusos aseguran que están inyectando gas, pero los ucranianos dicen que si no lo hacen correctamente no pueden transportarlo", resaltó Laitenberger.
La CE insiste en que no hay excusa posible para justificar la situación y su presidente, José Manuel Durao Barroso, así se lo manifestó en conversación telefónica al primer ministro ruso, Vladimir Putin, quien aseguró que haría todo lo posible para esclarecer los hechos.
También se produjeron contactos entre el primer ministro checo, Mirek Topolanek, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la UE y responsables ucranianos, y en todo momento se destacó la decepción europea por lo ocurrido y la necesidad de lograr una salida lo antes posible.
"Hay que buscar una solución, pero también señalar dónde están las responsabilidades", que en cualquier caso "están fuera de la UE", puntualizó Laitenberger.
Acerca de la posibilidad de que ambas partes estén "utilizando" a la UE en su disputa comercial, el portavoz de la CE recordó que está en juego la credibilidad de Rusia y Ucrania como principal país proveedor y de tránsito, respectivamente, ya que ambos no pueden estar interesados en perder a los europeos como clientes. La UE importa de Rusia el 25% del gas que consume.
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