L.C., S/C de Tenerife
Carmen Flores es la presidenta de la asociación El Defensor del Paciente, que recientemente ha presentado su memoria anual. En ella, como casi siempre, la sanidad canaria suspende.
-La última memoria anual presentada por El Defensor del Paciente no deja muy bien a la sanidad pública en Canarias.
-Es una situación que ya se viene dando desde hace años, pero parece que son absolutamente incompetentes en sus acciones o no ponen todo el interés con los ciudadanos de Canarias. Entendemos que es la peor sanidad que hay en España. Es, junto con Galicia, la peor lista de espera, y las urgencias son absolutamente nefastas. La situación de los pacientes dice muy poco en favor de sus mandatarios sanitarios.
-¿Cuántas quejas han registrado en 2008 en Canarias?
-Nos llama muchísima gente, pero hacer una denuncia por escrito, que es lo que les pedimos, es imposible en la mayoría de los casos porque no creen en sus administraciones. Lo primero que dicen es que "esto es como un pueblo, aquí se conoce todo el mundo y cuando vuelva a ir al médico voy a tener represalias". Nos encontramos que no podemos hacer esa reclamación porque hay miedo a represalias, en las que nosotros no creemos, pero los ciudadanos que están enfermos, sí. En 2008, hemos recogido 264 casos, que se han repartido entre Las Palmas (142) y Santa Cruz de Tenerife (122). Muy por debajo de lo que es real, porque a nosotros nos llegará un 10% de lo real.
-¿Cuáles son los servicios más denunciados?
-Casi siempre se repiten. No sabemos la razón, pero es una situación a nivel nacional. Dijimos en un escrito al Ministerio de Sanidad que habría que estudiar por qué siempre son ginecología y obstetricia, traumatología los servicios más denunciados. Se han denunciado bastante las altas indebidas, es decir, que los pacientes hayan ido a Urgencias y hayan tenido que volver hasta tres veces. Incluso llegar y tenerlos que meter en la UVI porque se han producido diagnósticos erróneos. Por qué pasa eso: por la dificultad que tienen los profesionales con el colapso y la falta de profesionales que hay en los servicios de urgencias. Cuando llega la época de gripe, las vacaciones, con Tenerife o Canarias lo que pasa es que sube su población y decrece la de profesional médico sanitario. Esto es una contradicción en sí misma. Los servicios, sobre todo de urgencias, distan mucho de ser atendidos por esta razón. Los médicos no dan más de sí. Hacen lo que pueden, pero la denuncia después se la llevan ellos.
-¿Cuáles son los trámites para que ustedes recojan y hagan suyas las denuncias?
-Si alguna persona nos llama pero no nos da sus datos, no lo contabilizamos. Si hay una persona que nos llama y que está en lista de espera y se está agravando su situación, si no nos presenta un escrito diciendo qué es exactamente lo que le ocurre y poniendo sus datos y en el hospital y en el servicio donde tienen que atenderle, nosotros no hacemos nada, aunque sí le prestamos consejo. Si vienen con sus datos personales, sí lo contabilizamos como una presunta negligencia médica. En Canarias existe mucha solidaridad, de tal manera que nuestros abogados en las Islas se guardan muy mucho de facilitarnos las sentencias porque saben que las vamos a hacer públicas, o de decirnos: "Carmen, no quieren hacerlo público". Por eso, muchas sentencias que nos llegan ni siquiera las publicamos.
-¿Esto enlazaría con ese "esto es un pueblo"?
-Pues sí, y no lo es. No sólo no lo es, sino que pienso que la mentalidad en el ámbito sanitario tiene que cambiar mucho, tanto para hacer las reclamaciones como cuando has ganado una sentencia. Tienes todo el derecho del mundo a decir que se ha ganado, no sólo por ti sino por otras personas que tienen una denuncia puesta. En el tema de la cirugía cardíaca del Hospital Universitario de Canarias (HUC) nosotros hemos visto que no se ha investigado con toda la energía que nos hubiera gustado. Murieron algunos pacientes y creo que no habría ni siquiera que haber denunciado judicialmente, sino que la propia Administración debería depurar responsabilidades. Esto es lo que llamo solidaridad. El corporativismo es atroz en todos los sitios, pero en Canarias muy particularmente.
-Una de las principales críticas que ustedes reciben es que no son una asociación seria. ¿Cómo se comprueban esas denuncias que contabilizan?
-Llevamos desde 1997 y aquí estamos denunciando porque lo que pretende esta asociación es que no pasen las cosas. Si yo tengo un hijo tetrapléjico y estoy en esta asociación es para que otro no sufra lo que estamos sufriendo nosotros. Queremos que haya seriedad. No podemos esperar que una Consejería de Sanidad nos trate de serios porque estarían reconociendo el daño que se está produciendo en su comunidad.
-¿Sirve cualquier tipo de queja sanitaria para contabilizarla en su memoria?
-Tienen que ser graves. Si no, no se contabiliza como una presunta negligencia. Hemos tenido más de 50.000 entradas en nuestra página de internet, el 80% para preguntarnos cómo hacer una reclamación, para contarnos un caso, etc. Esto sólo supera en mucho los números que nosotros hemos dado (12.276 casos en España). Este año hemos tenido 300 presuntas negligencias menos que el año pasado. Estas denuncias se estudian y las que no se pueden denunciar judicialmente, porque no son demostrables con la historia clínica o con una pericial clínica, no se denuncian. Se hace una criba que consiste en el estudio de la historia clínica. Tendría que aprender la Administración que dice que no somos serios a ser más seria para dar los historiales clínicos a los pacientes, que es una negativa casi constante. La historia clínica la estudia un médico y el abogado y se delibera si se pone la denuncia. Más serios no podemos ser. No hay ni una sola denuncia que no lleve peritaje médico.
-Hay una figura en Canarias que se llama también defensor del paciente, que es de la propia Administración.
-Cuando la Administración paga a un defensor del paciente ya está reconociendo que no funciona bien. ¿Qué puede denunciar ese defensor del paciente por mucha voluntad que tenga si le paga la Administración? A nosotros no nos paga absolutamente nadie, no tenemos ni una sola subvención.
-La Consejería de Sanidad hace encuestas entre los usuarios y la nota media suele rondar el notable.
-Y a dónde van a preguntar. Yo me pregunto si van a los servicios de atención al paciente donde la gente está poniendo sus reclamaciones. Si se dirigen a las consultas de citaciones, a los hospitales, donde están los pacientes esperando en las urgencias, o a los pacientes que, gracias a Dios, no les ha pasado nada. ¿Por qué nosotros somos los mentirosos y ellos no? Evidentemente alguno de los dos miente, y yo aseguro que, desde luego, nosotros no.
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