HEMOS DEJADO atrás el año 2008. Año que tendrá fuerza negativa en los informes que respecto de él se hagan a partir de ahora. En su devenir se renovó la puesta en presidencia de ZP, cuando el año ya había apuntado dificultades económicas y de empleo que el Sr. Zapatero y su guardia pretoriana se negaban a reconocer y tildaban de antipatriotas a quienes alumbraban tales dificultades. ¿Lo desconocían? No. Simplemente porque es en el Gobierno donde se tienen todos los datos de las variables que configuran la situación del Estado. Por tanto, no siendo causa de desconocimiento, lo que hacía era mentir a todos los españoles, incluidos los de su propio partido. Bien puede ser que estos no acierten a ver engaño en lo que entienden como liderazgo sonriente netoliano.
El secretario general del partido socialista (omito conscientemente lo de obrero y español) ha hecho de la trola toda su fuerza estimulante en la acción de gobierno. El mismo que decía allá por 2004 que España no merecía un gobierno que nos mintiese. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, vengo a comprender que quizás lo que quería decir es que no merecíamos aquel Gobierno (mentiroso o no) y que le merecíamos a él, al gobierno que él pudiese constituir (mentiroso o no). Y jalonó su acción de gobierno con trolas, en sede parlamentaria y en medios de comunicación. De todas ellas, el asunto de ETA se lleva la palma. Y volvimos a otorgarle la confianza para que nos gobernase en 2008. Masoquistas que somos. Y aquí estamos, a menos de nueve meses de haber depositado en él esa confianza, con un país, España, hecho unos zorros. Pero él sigue sonriendo por más que muchos españoles y por su causa lo estén pasando trágicamente.
Ha sido ZP (y sus acólitos aduladores) quien en su afán de mentirnos no se fajó con la cruda realidad que venía sufriendo el país. Y, por tanto, eludiendo el problema ninguna solución procedía. Sucede que el problema existía. Y rodaba con movimiento uniformemente acelerado hasta romper el "espejo maravilloso" en que don José Luis habría de mirarse todos los días para preguntarse: "Espejito? espejo maravilloso? ¿quién es el más trolero del Estado?". Y el espejo le contestaba con voz grave: "Mi señor, tú lo eres". Y el personaje salía con su sonrisa radiante y netoliana a fastidiarnos la moral y hacernos comprender que somos unos ningundis incapaces de comprender el extraordinario esfuerzo de tan alta magistratura.
La hemeroteca está cumplida de trolas sucesivas y que algunas de ellas sólo distan entre sí unos pocos minutos. Eso sí, jugando con las palabras. Por ejemplo, cuando decía en el último debate en el Congreso que "para marzo o abril de 2009 crecería intensamente la actividad industrial y se produciría un muy estimable incremento del empleo". Ante la réplica del sr. Rajoy al efecto y en la que manifestaba su seria duda de que fuese a "incrementarse intensamente el empleo", el presidente le contestó "yo no he dicho? no? que el empleo vaya a crecer intensamente". Efectivamente, él había dicho "crecimiento muy estimable", no había dicho "crecimiento intenso". Así se las gasta. Luego ha venido a decir en alguna entrevista televisiva que eso pasará a final de 2009. Una tras otra. Y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
Decía ZP el día 26 de diciembre de 2008 (así lo recogía el teletexto de TVE en su página 10 a las 15:00 horas): "Las decisiones de los órganos constitucionales son susceptibles de críticas". Pues eso. Y ¡feliz año nuevo!
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD